Uno de los acusados de asesinar al militar británico Lee Rigby en Londres el 22 de mayo pasado se definió hoy como “soldado” y pidió que “dejen de reprimir la verdad”, al declarar en una audiencia judicial.
Michael Adebolajo, de 28 años, realizó su descargo por videoconferencia desde la prisión de Belmarsh, sudeste de la capital inglesa, y sostuvo: “Soy un hombre, soy un soldado, soy un ciudadano británico”.
Junto a Michael Adebowale, de 22 años, son los principales sospechosos de cometer el crimen, al parecer motivados por una visión extremista del islam.
El imputado se quejó hoy de la forma en que está siendo tratado, y sus abogados dijeron que no se le hicieron los exámenes médicos para determinar la forma en que debe estar detenido.
“No pueden tratarme así”, comentó Adebolajo, sobre las revisiones que le hicieron desnudo en la prisión.
El juez Nigel Sweeney le pidió al acusado que hablara cuando se le otorgara permiso, a lo que este respondió: “Dejen de reprimir la verdad”.
El magistrado finalmente aceptó que el sospechoso no declare esposado, por lo que Adebolajo bendijo en nombre de Alá “al hombre que está usando la peluca blanca y la túnica roja”.
“Quizás este es el principio de un juez valiente y justo”, agregó.
Ante las nuevas interrupciones, Sweeney decidió cortar la videoconferencia y solicitó que le hagan los exámenes médicos al imputado.
El soldado Rigby fue degollado a plena luz del día en Woolwich, sudeste de la capital inglesa, cuando volvía de prestar servicio en la Torre de Londres.
En una filmación hecha por un testigo en la escena del crimen, Adebolajo comentó que “hay musulmanes que mueren todos los días” y “con este soldado británico es ojo por ojo, diente por diente”.
El caso tiene otras seis personas investigadas, que fueron liberadas bajo fianza, y dos que quedaron libres sin cargo.