Chile: barricadas y atascos por protesta estudiantil

Las barricadas y los enfrentamientos entre encapuchados y policías se dieron con más fuerza frente cerca del centro de Santiago.

Foto: El Mercurio
Foto: El Mercurio

Cientos de miles de habitantes de Santiago llegaron tarde el miércoles a sus trabajos por las barricadas encendidas por encapuchados horas antes del inicio de una movilización nacional estudiantil.

La ciudad, de siete millones de habitantes, amaneció en muchos sectores con barricadas en llamas, vehículos apedreados, ataques con bombas molotov a cuarteles policiales y saqueos a algunos locales comerciales, informó el ministro del Interior, Andrés Chadwick.

Según la agencia de noticias AP, desórdenes similares se registraron en ciudades del interior como Valparaíso, Concepción y Calama.

Las barricadas y los enfrentamientos entre encapuchados y policías se dieron con más fuerza frente a dos sedes universitarias y frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, a pocas cuadras del centro y donde confluye el tránsito desde los cuatro puntos cardinales de la capital chilena.

"Queremos hablar sin eufemismo alguno: no son estudiantes, son delincuentes, son extremistas. En esta oportunidad han actuado de forma simultánea, coordinada y preparada para efectos de provocar en el día de hoy estas acciones de violencia", dijo Chadwick en rueda de prensa.

El ministro exhortó a los dirigentes universitarios a condenar la violencia y frenar a los encapuchados.

Andrés Fielbaum, presidente de los estudiantes de la Universidad de Chile, reivindicó "el derecho a la protesta" en rueda de prensa "especialmente cuando nos damos cuenta que la protesta ha sido la única forma con la cual se ha logrado cambiar los límites de lo políticamente posible en Chile".

Isabel Salgado, líder de los estudiantes secundarios, justificó los desmanes y desórdenes de las primeras horas del día diciendo que "es una forma de cómo los estudiantes están haciendo notar su descontento".

Las protestas estudiantiles empezaron en mayo de 2011 y no han cesado, aunque bajaron su intensidad el año pasado. Ahora han recobrado la masividad, con la participación de decenas de miles de jóvenes secundarios y universitarios.

En las primeras horas de la tarde están previstas varias marchas que se unirán en un punto cercano al centro de la ciudad.

El diputado opositor Felipe Harboe, ex subsecretario del Interior, criticó en la televisión estatal la supuesta falla de inteligencia de la policía que no se anticipó a los desórdenes coordinados en la ciudad.

La actuación violenta de los encapuchados suelen empañar la mayoría de las movilizaciones estudiantiles, cuyas marchas, en las que generalmente participan decenas de miles de alumnos, son pacíficas.

El general de la policía Rodolfo Pacheco, de una de las prefecturas de Santiago, dijo a radio Cooperativa que "hoy va a ser un día largo para nosotros". Precisó que en el control de los desórdenes matutinos participan todos los efectivos antimotines además de agentes corrientes.

Los estudiantes presionan por una educación de calidad, gratuita, el fin del lucro en las universidades privadas y por mayores aportes estatales a los planteles públicos y semiprivados-

A la marcha del miércoles adhirieron la Central Unica de Trabajadores, la mayor organización sindical del país, los mineros contratistas y el gremio de los portuarios, entre otros, los que manifestarán su apoyo con asambleas y retrasos.

También participan los estudiantes secundarios que exigen que la administración de sus escuelas retorne de las municipalidades, cuya variedad de recursos marca las distintas calidades de enseñanza que reciben los colegiales, a un ente nacional.

Centenares de colegiales mantienen ocupados una treintena de escuelas desde hace un par de semanas que fueron designadas como sedes de votación para las elecciones primarias del domingo, que decidirán al candidato único de la centroizquierda y de la centroderecha que competirán el 17 de noviembre por suceder al presidente Sebastián Piñera.

Piñera advirtió la víspera que si las escuelas no son desocupadas hará cumplir la ley, de lo que se desprende que los estudiantes serán desalojados por la fuerza. Los colegios, por ley, pasan a manos de los militares a las cero hora del viernes. En la víspera sólo tres establecimientos fueron liberados.