Una trabajadora de Pará, Brasil, había sido internada el jueves tras inhalar grandes cantidades de gas lacrimógeno lanzado por la policía militar para dispersar una manifestación, cuenta Infobae.
La víctima se encontraba realizando su labor nocturna en el centro de la ciudad, cuando la marea de manifestantes se acercó al ayuntamiento. Entonces comenzó un intercambio con las fuerzas de seguridad, según informa Folha de S. Paulo.
Cleonice y otros empleados se resguardaron en un tranvía turístico, lo que los protegió de los proyectiles, pero no de los gases. Después de la explosión de las bombas, la mujer, que tomaba medicamentos contra la hipertensión, sufrió un paro cardíaco y fue trasladada al hospital, donde terminó falleciendo horas más tarde. La policía militar aún no se pronunció oficialmente sobre el caso.
Brasil: confirman segunda muerte por las protestas
Se trata de la barrendera Cleonice Vieira de Moraes, de 54 años, quien se convirtió en la segunda víctima fatal de los enfrentamientos entre manifestantes y policías.