El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, apoyó hoy las acusaciones de Estados Unidos que atribuyen el uso de armas químicas al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad.
Hague dijo que el gobierno británico comparte la convicción de Estados Unidos de que el régimen de Bashar ha usado sustancias químicas para fines militares, entre ellas el gas sarín.
Sin embargo, a diferencia de Estados Unidos, el gobierno británico aún no ha decidido si entregará ayuda militar a los rebeldes, según explicó el primer ministro, David Cameron.
La situación en Siria exige una "respuesta fuerte, firme y coordinada de la comunidad internacional", afirmó Hague.
"Vamos a discutir esa respuesta urgentemente con Estados Unidos, Francia y otros países, también en la reunión del G8", señaló el ministro en alusión a la cumbre del Grupo de los Ocho que se llevará a cabo el lunes y martes próximos en Irlanda del Norte.
El responsable de la política exterior británica pidió mayores esfuerzos para salvar vidas en Siria, presionar al régimen de Al Assad para que acepte negociar "seriamente" y para impedir la expansión del terrorismo y el extremismo.
Fuente: Dpa.