La fiscalía de Ohio dijo hoy que está estudiando la posibilidad de pedir la pena de muerte para Ariel Castro, el hombre acusado de haber secuestrado y violado a tres mujeres jóvenes durante una década y que fue oficialmente acusado este jueves de secuestro y violación en una audiencia judicial.
El fiscal del condado de Cuyahoga Timothy McGinty dijo en declaraciones a la prensa que está investigando si reclamar la máxima pena por los presuntos abortos que forzó a al menos una de sus víctimas.
Las palabras del fiscal constituyen de hecho la primera confirmación pública de que al menos una de las tres jóvenes secuestradas, Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight, fueron forzadas a un aborto.
Según un reporte policial difundido hoy por varios medios estadounidenses, Knight había declarado tras su liberación el lunes que quedó embarazada al menos en cinco ocasiones y que en todas ellas Castro le hizo pasar hambre y le golpeó repetidamente en el vientre hasta que sufrió un aborto.
McGinty dijo hoy que las tres mujeres -junto a las cuales fue hallada una niña de seis años fruto presuntamente de otra violación de Castro- sufrieron un "traumático calvario de una década" y anunció que las autoridades se tomarán tiempo para completar los interrogatorios de las víctimas con el objetivo de darles algo de tiempo para recuperarse.
"Necesitan desesperadamente tiempo y espacio, necesitan una oportunidad de curarse antes de que busquemos con ellas más pruebas", subrayó McGinty, quien también pidió a la prensa que sigue el caso el "respeto que necesitan y merecen" las jóvenes.