El tornado que ayer devastó la localidad de Moore en Oklahoma City dejó hasta el momento 24 muertos (9 de ellos, niños) y más de 200 heridos. El fenómeno duró 40 minutos, recorrió 27 kilómetros, abarcó un ancho de dos kilómetros y alcanzó la escala EF-5 (la categoría más poderosa para un tornado) tras llegar a los 337 kilómetros por hora.
La fotógrama Sue Ogrocki, de la agencia AP, lo vivió así:
"Salí de la oficina tan pronto como vi las alertas de tornado en la televisión. Yo ya había fotografiado una decena de estos fenómenos en la última década y sabía que sería muy tarde si no tomaba mi vehículo antes de que llegara la nube en forma de embudo. Cuando llegué a Moore, lo único que pude ve era un paisaje de devastación. Caminé hacia un grupo de personas que estaba sobre una pila de escombros tan grande como para que fuera una casa. Una mujer me dijo que el lugar había sido una escuela".
"Yo esperaba ver escenas de caos a medida que me acercaba a las pilas de ladrillos y metal retorcido donde alguna vez se había ubicado la escuela primaria Plaza Towers. En su lugar, todo estaba en calma y en orden; la policía y los bomberos sacaban a los niños uno a uno de debajo de una gran pared derrumbada. Padres y vecinos voluntarios hacían una fila y pasaban a los niños rescatados de mano en mano para retirarlos de una situación de peligro. Los adultos trasladaron a los niños por un campo cubierto de fragmentos de madera, bloques de hormigón y aislante a un centro de evaluación médica en un estacionamiento".
"Todos trabajaban rápida y silenciosamente para que los socorristas pudieran escuchar las voces de niños atrapados bajo los escombros. Los socorristas sacaron a un chico de debajo de la pared y estaban a punto de pasarlo por la hilera humana, pero su padre estaba ahí. Cuando su padre lo llamó, ambos se encontraron", detalló.
"Durante los 30 minutos que permanecí afuera de la escuela destruida, tomé fotografías de una decena de niños que eran sacados de entre los escombros. Enfoque las lentes de mi cámara en cada uno de ellos. Algunos parecían aturdidos. Otros lloraban y algunos más parecían aterrorizados. Pero estaban vivos. Sé que hay estudiantes entre las víctimas fatales a causa del tornado, pero por un momento había esperanza entre la devastación", concluyó.
Elizabeth contó al canal de TV local KFOR-TV que al iniciar el tornado estaba llegando a su casa en su vehículo. Corrió al baño para salvar a su perro Ginger y cuando lo encontró buscó un refugio para ambos, mientras el tornado sacudía y levantaba todo a su paso. Lo último que vio fue su casa convertida en escombros. "No puedo creer que hayamos sobrevivido a esto", dijo Elizabeth, sujetando la correa de su perro, quien aparentemente resultó ileso.
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"Era realmente ensordecedor y uno podía ver las cosas volando por todas partes", dijo Lando Hyde, un campesino, que antes de refugiarse liberó a sus caballos del establo: el tornado acabó con esos establos, arrojando además una camioneta sobre ellos.
"Cuando llegué a casa me di cuenta de que no quedaba nada de ella", dijo una mujer no identificada a CNN. "El frente aún está de pie, pero la parte de atrás desapareció. Mi baño está, honestamente, intacto. Perdimos los animales. Perdimos todo", dijo.
Otra de las víctimas, Steve Wilkerson también confesó a la CNN su dolor por perder su hogar, aunque dijo estar agradecido de que su familia haya sobrevivido. " Seguiré adelante. Solo quiero quebrarme y llorar, pero hay que ser fuerte y seguir adelante", dijo a CNN.
El papa Francisco expresó su "cercanía con las familias de todos los que murieron en el tornado de Oklahoma", con una preocupación especial por "las que perdieron a niños pequeños". El pontífice colocó un mensaje en Twitter dirigido a los sobrevivientes, al que siguió un telegrama al arzobispo de Oklahoma City, Paul S. Coakley.
El argentino Jorge Bergoglio dijo que está "consciente de la trágica pérdida de vidas y la inmensidad del trabajo de reconstrucción que yace por delante". El pontífice transmitió a la comunidad "la seguridad de su solidaridad y cercanía en la oración".
El letal tornado azotó el lunes un suburbio de Oklahoma City, donde destruyó casas y una escuela primaria. Muchas de las víctimas fueron niños.
Se acabó la búsqueda de sobrevivientes
Autoridades dieron hoy casi por terminada la búsqueda de sobrevivientes o víctimas luego del devastador tornado que ayer azotó la ciudad estadounidense de Oklahoma, dejó 24 muertos -y no los 51 que se dijo inicialmente- y provocó la destrucción casi total de un suburbio de la localidad.
El jefe de bomberos de Oklahoma dijo estar "98% seguro" de que no hay más supervivientes ni muertos o heridos por hallar en el suburbio de Moore, al término de una jornada entera en la que equipos de rescatistas buscaron entre los escombros de edificios colapsados en esa comunidad de 56.000 habitantes.
En 1999 otro tornado destruyó el suburbio de Moore y mató a 41 personas.
Mañana se cumplen dos años del tornado más grave que ocurrió en Estados Unidos, de categoría EF5, que dejó 151 muertos, 900 heridos y 44 desaparecidos en la ciudad de Joplin, Missouri.