La corta campaña política venezolana, de tan solo 10 días, entra hoy en su recta final de cara a las presidenciales del 14 de abril. Según informa la periodista Ludmila Vinogradoff, mientras el opositor Henrique Capriles cierra esta tarde con una marcha en pleno centro de Caracas, su rival oficialista Nicolás Maduro lo hará en el oriente del país.
Mientras el candidato chavista reitera el lema "Chávez vive, la lucha sigue", en los actos opositores se corea "Nicolás no es Chávez". Además, Capriles encuadra el debate en los problemas cotidianos de los venezolanos como la inflación, la escasez de alimentos y fármacos, los apagones y la inseguridad en el país, que registró 3.400 homicidios en el primer trimestre según cifras oficiales.
La batalla electoral breve e intensa ha ido escalando en agresión. Maduro, en particular, no sólo golpea a su adversario sino que ha recrudecido las amenazas de expropiaciones de empresas privadas y el último blanco es el gigantesco Grupo Polar de alimentos y cerveza.
Para los analistas, es sólo una cortina de humo para diluir el peso de la inflación, que ya va por encima del 30% anual. Las autoridades, justamente, suspendieron la subasta de dólares para los importadores después que en la primera ronda el billete cotizó en un promedio de 12 bolívares generando una devaluación de 49,6% que se sumó al ajuste de 32% en febrero. Un durísimo golpe al poder adquisitivo de los votantes.
Como no hay dólares, no hay importaciones. Cuestión grave en un país que trae del exterior casi todos su alimentos. El Banco Central reconoció que desde enero se registra la escasez de alimentos más alta de los últimos tres años con un nivel de 18,2 %, según un informe del diario El Universal. La harina de trigo es lo que más falta, 86% de escasez. La leche, aceite, azúcar, manteca, y harina de maíz oscilaron entre 41 % y hasta 75 %.
El sistema de subastas de divisas se estrenó la última Semana Santa con una oferta de US$200 millones. El precio promedio más que duplicó el cambio oficial establecido en 6,30 bolívares por billete. Eso puso en alerta a las autoridades y se suspendió el sistema. Los importadores se han quejado del congelamiento de las subastas, lo que los obliga a fondearse en el mercado paralelo donde la divisa ronda los 24 bolívares. De modo que todo llega muy caro o sencillamente se queman los stocks.
Maduro sigue teniendo a la imagen de Chávez como eje de capaña.
Según informa diario Clarín, el gobierno teme una escalada de precios en plena campaña. Por eso Maduro amenaza con expropiar las empresas de alimentos y acusa a Capriles por la escasez y al Grupo Polar de reducir la producción para beneficiar a su rival. Esa corporación, el mayor grupo empresarial venezolano, dijo que, por el contrario, aumentó 3% la producción pero sufre retrasos de hasta 200 días en determinados productos por la falta de insumos.
El desabastecimiento obligó a los venezolanos a hacer compras nerviosas en los supermercados, agudizándose así la escasez. Hay largas colas de horas para adquirir alimentos como aceite, arroz, harinas, leche en polvo, azúcar, pollo, huevos, papel sanitario, jabón y pasta dental, cuyos precios están teóricamente regulados. El pollo debería costar 15 bolívares el kilo pero lo venden a 32 bolívares. La inflación sólo en alimentos fue en marzo de 3,3% y 9,2% la acumulada en el primer trimestre.
Encuestas, a favor de Maduro
Télam informó que el candidato oficialista recibió la novedad de dos encuestas que lo dan con una marcada ventaja sobre Capriles Radonski, una de la consultora GIS XXI -cercana al oficialismo- y otra de Hinterlaces.
Para GIS XXI, Maduro cosecha un 55,3 por ciento de adhesiones, contra un 44,7 por ciento del postulante de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que agrupa a toda la oposición.
El director de Hinterlaces, Oscar Schemnel, en tanto, reveló que los números del sondeo propio dan 54 y 37, respectivamente, para Maduro y Capriles.