Hace unos días se temía que el Gobierno norcoreano decidiera lanzar un ataque el 15 de abril, aniversario del nacimiento del fundador del país, pero hoy Corea del Sur lanzó un nuevo alerta, al divulgar que Corea del Norte podría realizar una prueba de misil el 10 de abril, luego de que Pyongyang presionó a los trabajadores a dejar el complejo industrial de Kaesong antes de esa fecha, según informa hoy la CNN.
Seúl "está en una postura militar preparada", reveló la vocera de la Casa Azul (oficina y residencia del presidente de Corea del Sur, similar a la Casa Blanca en Estados Unidos), Kim Haeng, en un comunicado de prensa. El jefe de seguridad nacional, Kim Jang Soo, también basó su previsión en la indirecta que Corea del Norte hizo a diplomáticos extranjeros para salir de su territorio.
"Hasta ahora, nada fuera de lo ordinario ha sido detectado", indicó Haeng de parte de Kim, y agregó: "Si va a comenzar una guerra limitada, Corea del Norte debería tener en mente que recibirá daños muchas veces".
En medio de su retórica bélica, el gobierno comunista de Corea del Norte prohibió desde hace días la entrada de nuevos trabajadores y camiones a Kaesong, que se encuentra de su lado en la frontera militarizada con Corea del Sur.
El personal y las provisiones se agotan en la zona de manufactura compartida, causando el cese en la producción en 13 compañías, indicó este domingo el Ministerio de Unificación Surcoreano.
Se encuentran 518 personas en Kaesong, de las cuales 39 planean salir el lunes.
En tanto, luego de la reunión del viernes de funcionarios norcoreanos con los embajadores de varias misiones diplomáticas para preguntarles si necesitaban ayuda para desalojar a su personal, varios países decidieron quedarse.
Desde el Gobierno de Gran Bretaña informaron:. "No tenemos planes inmediatos para retirar a nuestro embajador". En tanto, la Embajada de Suecia continuará abierta, y los diplomáticos franceses y alemanes también permanecerán ahí.