La cifra de refugiados sirios que han tenido que huir de la guerra civil en su país asciende ya a un millón de personas, según los últimos datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) recabados en los países vecinos.
Debido al constante flujo de refugiados pronto se verán desbordadas las capacidades internacionales para dar ayuda humanitaria a estas personas, alertó el comisario para los Refugiados, António Guterres.
"Hay que parar esta tragedia", pidió.
En diciembre, ACNUR aún estimaba que se llegaría a 1,1 millones de personas a fines de junio.
"Con un millón de personas huyendo, millones más despazados internamente y miles de personas que siguen cruzando la frontera cada día, Siria se acerca en espiral a un desaste a gran escala", dijo Guterres.
El funcionario destacó la necesidad de ayudar a los países que están recibiendo a los refugiados, y subrayó que por ejemplo la población de Líbano ha aumentado un 10 por ciento, en tanto que Turquía ha gastado 600 millones de dólares en 17 campos de refugiados.
La mitad de los refugiados sirios son niños, la mayoría menores de 11 años. Muchos de los que huyen están traumatizados porque han perdido a familiares y sus posesiones.
Tan sólo el 1 de enero huyeron de Siria unas 400.000 personas. La mayor parte de los refugiados se encuentra en Turquía, Líbano, Irak, Jordania y Egipto, aunque cada vez hay más que viajan hasta el norte de África y a Europa.
Guterres lamentó la falta de fondos para ACNUR. Para el plan de asistir a 1,1 millones de refugiados hasta junio de 2013 la comunidad internacional solamente ha comprometido el 25 por ciento de los fondos necesarios.
Mientras no haya una solución política al conflicto, al menos las organizaciones humanitarias "deberían recibir los medios que necesitan para salvar vidas y reducir la necesidad", pidió Guterres.
La población siria era de 20,4 millones de personas en 2010, según las estadísticas de la ONU.
Fuente: Dpa.