El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó hoy tajantemente el antisemitismo, durante una visita al museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén.
"Para el antisemitismo no hay lugar en el mundo civilizado", subrayó Obama. Previamente, había encendido la llama eterna en la Sala del Recuerdo del museo y depositado una corona floral.
En el suelo de la sala en penumbre están grabados los nombres de los campos de concentración en toda Europa. Obama fue acompañado durante su visita por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente Shimon Peres.
El museo, creado hace 60 años, recuerda el genocidio de seis millones de judío por la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
"No son números", dijo Obama respecto a las víctimas del Holocausto. "Eran hombres, mujeres y niños, tantos niños", agregó el presidente norteamericano.
Sin embargo, pese a todo el mal, también hubo algo bueno, subrayó Obama en alusión a los "justos entre los pueblos" que habían salvado la vida de muchos judíos, muchas veces arriesgando su propia vida.
Fuente: Dpa.
Obama condena el antisemitismo en Jerusalem
El presidente de Estados Unidos visitó el museo del Holocausto Yad Vashem. "Para el antisemitismo no hay lugar en el mundo civilizado", dijo en el lugar.