Coches bomba matan a 35 personas en Irak

Los ataques se producen en medio de una extendida crisis en Irak entre el gobierno encabezado por los chiitas y la minoría sunita.

Varios coches bomba mataron hoy a al menos 35 personas en dos áreas de mayoría chiita en el centro de Irak, informaron fuentes de la policía, en nuevos hechos de violencia que encenderán más aún las tensiones étnicas.

   En la zona de Kadhimiya, en el centro Bagdad, murieron 19 iraquíes y 42 resultaron heridos. Primero estalló un coche que estaba estacionado y luego otro en medio de un concurrido mercado del barrio, informa DPA.de

En Hilla, 100 kilómetros al sur de Bagdad, 13 personas murieron y 53 resultaron heridas en otro doble atentado con coches bomba.

   A su vez, en Kerbala, también al sur de la capital, murieron tres personas en una explosión frente a la principal oficina de correos de la ciudad.


Los ataques se producen en medio de una extendida crisis en Irak entre el gobierno encabezado por los chiitas y la minoría sunita del país, que antes controlaba el poder.

Miles de manifestantes sunitas llevan semanas protestando contra el primer ministro chiita Nuri al Maliki, en demanda de que se eliminen una serie de leyes que en su opinión son discriminatorias con los sunitas.

   Este mes, el Estado Islámico de Irak, un grupo afiliado a la red Al Qaeda, llamó a los sunitas a tomar las armas contra el gobierno y restaurar "la dignidad y libertad".

   Hoy, el líder chiita Muktada al Sader aseguró que no teme las amenazas de Al Qaeda ni a las manifestaciones.

   "No me asustan las manifestaciones en Anbar u otras áreas ni las amenazas por parte de Al Qaeda y los terroristas, pero temo la pasión temeraria, las creencias aberrantes y las tendencias sectarias", afirmó después de que varios líderes tribales de las ciudades del sur, dominado por los chiitas, fuesen atacados cuando acudieron a ver las manifestaciones la semana pasada.

Al Sader, una figura influyente en Irak desde la caída de Saddam Hussein en 2003, ha urgido a Al Maliki a negociar de manera directa con los manifestantes y escuchar sus demandas.