El soldado estadounidense Bradley Manning quiere explicar hoy por primera vez en público por qué filtró cientos de miles de documentos militares y diplomáticos a la plataforma WikiLeaks, motivo por el que podría llegar a ser condenado a cadena perpetua por una corte marcial.
Asimismo, se espera que se declare culpable de cargos menores, con el objetivo de lograr una condena más baja en el caso de que durante el juicio, que se espera comience en junio, se determine que sí cometió los delitos por los que se le va a juzgar.
El anuncio de que Manning espera poder leer este jueves ante la jueza militar Denise Lind una declaración, así como contestar a las preguntas de la magistrada, atrajo hoy a un inusual número de periodistas a la base militar de Fort Meade, en las afueras de Washington, en la que se celebran las audiencias previas a su consejo de guerra, que se espera comience en junio.
Según había adelantado la víspera la plataforma de apoyo al joven soldado, de permitirle la juez tomar la palabra, Manning quiere explicar que la principal razón para filtrar los documentos clasificados a la red de Julian Assange era su esperanza "provocar un debate doméstico sobre el papel del Ejército y de la política exterior (estadounidenses) en general".
Asimismo, Manning contestará las preguntas que pueda plantearle la juez, quien además debe decidir si acepta o no una declaración de culpabilidad parcial -por varios cargos menores- del acusado, cuya defensa trata de este modo lograr una condena menor que la cadena perpetua que implican los 22 cargos que por ahora pesan sobre él.
Concretamente, se espera que Manning se declare culpable de diez de los 22 cargos que le ha impuesto el gobierno, que ejerce la acusación en este caso. Se trata de ofensas menores que, al responsabilizarse él voluntariamente de ellas, implicarían una condena máxima de dos años por cargo, lo que suma un total de 20 años.
De no aceptar la jueza su declaración de culpabilidad, cada uno de estos cargos podría conllevar una pena de cárcel mayor, sumada a la que supondrían los otros cargos mayores que Manning rechaza.
El más grave entre éstos es el de "ayudar al enemigo", para el que se prevé incluso la pena de muerte, si bien la acusación ha dejado claro desde que comenzaron las audiencias previas al juicio, hace más de un año, que lo máximo que pedirá será la cadena perpetua.
El abogado de Manning, David Coombs, está basando su estrategia en tratar de reducir por todos los medios posibles la condena de su defendido. Así, ya ha denunciado con anterioridad las duras condiciones en que permaneció detenido el primer año desde su arresto en Irak en mayo de 2010.
De hecho, de recibir permiso para hablar hoy será la segunda vez que se escucha a Manning durante estas audiencias previas al proceso, después de que a finales del año pasado tomara la palabra para denunciar precisamente lo que sostuvo constituyó un trato abusivo en el periodo de casi un año que pasó bajo custodia en la base militar de Quantico, Virginia, tras su detención, antes de ser trasladado en abril de 2011 a Fort Leavenworth, Kansas.
Fuente: Dpa.