Cuarenta y cinco ballenas que pesaban alrededor de dos toneladas y medían casi ocho metros quedaron varadas cerca de la costa chilena llamada Susana, una población de pescadores en el Estrecho de Magallanes, quienes intentaron rescatarlas junto a personal de la Marina de Chilena.
Aunque veinte orcas negras no lograron sobrevivir, otras 25 lograron ser rescatadas luego de que quedaran a orillas de la playa en la población de la costa del Estrecho de Magallanes. El hecho se produjo a causa de una inusual marea baja que se produjo en la zona.
"Los pescadores de lugar y la Marina chilena lograron devolver al mar a 25 ejemplares, pero debido a una imprevista marea baja, quedaron 20 animales que no fue posible rescatar y murieron en el lugar", precisó Jorge Sierpe, director del Servicio Nacional de Pesca en la ciudad de Punta Arenas, situada a 3.100 kilómetros al sur de la capital de Chile.
Las ballenas que se salvaron fueron arrastradas a empujones al mar, debido a que la zona en la que vararon no pueden acceder los vehículos, lo que impidió rescatarlas a todas.
Según comentarios de los profesionales, las ballenas habrían llegado a la costa buscando comida, tal vez escapando de algún depredador o por la desorientación del guía líder.