Rafael Correa, el hombre que cambió Ecuador

Una semblanza del flamante reelecto presidente de un país que, desde su llegada, ha mostrado asombrosos y positivos cambios de cara al presente y al futuro.

Foto: AP
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Ecuador ha experimentado desde 2007 profundos cambios en todos los ámbitos de la política, liderados por el presidente Rafael Correa, que el domingo consiguió la reelección por otros cuatro años en la primera vuelta, al obtener más del 50 por ciento de los votos.

En sus primeras palabras tras los comicios, el mandatario expresó "suma gratitud" por el apoyo recibido y anunció que el principal desafío para su nuevo período es hacer "irreversibles" los cambios implementados. La victoria es la oportunidad de cambiar al Ecuador, dijo.

"O lo cambiamos ahora o no lo cambiamos nunca", dice Correas.

Carismático, confrontador y cercano a la gente, Correa supo mantener la comunicación directa con los sectores populares con iniciativas como los gabinetes itinerantes y su informe semanal radiotelevisado para informar de su gestión a la ciudadanía.

Desde un principio tuvo enfrentamientos con los medios de comunicación, a quienes considera sus "enemigos políticos" y en esa línea llegó a entablar sonados juicios que merecieron la crítica nacional e internacional por su concepción de la libertad de expresión. “Ecuador es un Estado de derecho, no un estado de opinión”, dijo Correa, advirtiendo de que los medios son mercantilistas y calificándolos de “prensa corrupta”.

Uno de los momentos más difíciles para Correa fue una rebelión policial en reclamo de beneficios sociales en septiembre de 2010, que culminó con su rescate, tras ser retenido durante horas en un cuartel policial, que dejó víctimas mortales. El suceso fue considerado por su gobierno un intento de golpe de Estado y fue condenado por múltiples instancias internacionales.

Después inició un proceso de cambios en el sector judicial bajo la observación internacional liderada por el juez español Baltasar Garzón.

Correa, oriundo de Guayaquil, es economista de profesión, con especializaciones en las universidades de Illinois, Estados Unidos, y de Lovaina, Bélgica.

Tras una breve actuación política en 2005 como ministro de finanzas en el gobierno de Alfredo Palacio (2005-2007), optó a la presidencia de la República en la convocatoria electoral de 2006. Entonces, logró el apoyo de los electores prometiendo sacar del quehacer nacional a la “vieja partidocracia” y acabar con “la larga noche neoliberal” que, según su visión, incrementó la desigualdad social en el país andino.

A partir de entonces, en las nueve contiendas electorales realizadas en Ecuador desde 2006, el movimiento Alianza País (AP) que él fundó se alzó con el triunfo.

En la campaña electoral de 2006, venció a sus contrincantes Álvaro Noboa (PRIAN) y Lucio Gutiérrez (PSP), y asumió el mandato el 17 de enero del 2007, conformando su gabinete con apertura a funcionarios jóvenes, así como a las agrupaciones políticas de izquierda.

Convocó una consulta popular a dos meses de su asunción para conformar una Asamblea Nacional Constituyente, que elaboró una nueva Constitución que fue aprobada en referéndum en 2008. Se convocaron nuevas elecciones en las que no se reconocían como periodo presidencial los dos años que Correa había estado al frente del país. Entonces resultó de nuevo elegido en primera vuelta.

Hasta ahora, Correa conserva un amplio apoyo gracias a las inversiones en infraestructura de transporte, educación, sanidad o energía, proyectos a los que ha dirigido buena parte de los ingresos petroleros del país.

El presidente inscribió su proyecto político en el movimiento bolivariano o "socialismo del siglo XXI" y encontró afinidades en los gobiernos de Hugo Chávez en Venezuela y de Evo Morales en Bolivia. Junto a ellos fue uno de los propulsores de Alianza Latinoamericana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y de la reciente Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Ante el estado de salud del mandatario venezolano, se ha comentado que Correa podría ser la figura que opte al liderazgo regional.

Correa alcanzó notoriedad mundial al conceder el año pasado asilo diplomático al fundador de la plataforma de denuncias Wikileaks, Julian Assange, quien filtró documentos confidenciales de Estados Unidos sobre las guerras de Irak y Afganistán, entre otros temas.  Esta decisión complicó las relaciones internacionales de Ecuador con Estados Unidos, Reino Unido y Suecia, en un asunto que se encuentra en punto muerto.

Con Colombia rompió relaciones diplomáticas por dos años desde 2010, cuando en un bombardeo en territorio ecuatoriano militares colombianos acabaron con la vida de líder guerrillero alias “Raúl Reyes”, relaciones que hoy están restablecidas plenamente.

El presidente ecuatoriano sorprendió al mundo al proponer una iniciativa ambientalista sin antecedentes: dejar bajo tierra un rico bolsón petrolífero en una zona ecológica a cambio de compensaciones internacionales. La iniciativa, denominada Yasuní ITT, ha tenido eco, aunque lento.

Ha publicado varios libros, el más divulgado “Ecuador: de Banana Republic a la no República” que ha lanzado personalmente en varias ferias internacionales en países latinoamericanos.

Correa estudió en un colegio católico de Guayaquil, ciudad donde también obtuvo su título universitario de economista en la Universidad Católica. Fue líder estudiantil y desempeñó sus primeras labores profesionales como catedrático en la Universidad San Francisco de Quito, mientras realizaba sus ensayos económicos en la agrupación “Jubileo 2000”, donde contactó con algunos de los ideólogos de su “revolución ciudadana”, entre ellos su actual canciller, Ricardo Patiño.

Está casado con la profesora belga Anne Malherbe Gosseline y tiene tres hijos: Sofía, Anne Dominique y Rafael Miguel.



Fuente: Ramiro Carrillo, Dpa.