El G20 contra la "guerra de divisas"

Los ministros de Finanzas y los jefes de los bancos centrales del bloque, reunidos en Moscú, advirtieron que es necesario acelerar el ritmo de crecimiento.

El G20, el bloque de las naciones desarrolladas y emergentes que acapara casi el 90% del PIB mundial, advirtió que los riesgos para la economía mundial se debilitaron, pero el crecimiento es demasiado tenue aún y llamó a evitar la llamada "guerra de divisas" porque puede romper los equilibrios.

Los ministros de Finanzas y los jefes de los bancos centrales del bloque, reunidos en Moscú desde el viernes, advirtieron en el comunicado de cierre de la reunión que los peligros "persisten" y que es necesario acelerar el ritmo de crecimiento, divulgó Ansa Latina.

"Gracias a las importantes medidas políticas adoptadas en Europa, Estados Unidos y Japón, y la estabilidad de la economía china, los principales riesgos para la economía mundial han disminuido", afirma el mensaje.

"De todas formas, los riesgos importantes persisten y los ritmos de crecimiento de la economía mundial aún siguen siendo demasiado débiles y los niveles de desempleo en algunos países son inaceptablemente altos", avisa.

El comunicado también invita a aunar esfuerzos para fortalecer la unión económica y monetaria de la Eurozona porque "en estas circunstancias se requiere aplicar esfuerzos consecuentes".

Asimismo, marcó como necesario "eliminar la incertidumbre relativa a la situación fiscal de Estados Unidos y Japón e incrementar las fuerzas internas de demanda en los países con superávit en sus operaciones cuenta corriente, tomando en consideración las condiciones particulares de los grandes productores de mercancías".

El G20 se amparó en la actual fragilidad de la estabilidad económica y financiera internacional para considerar "inadmisible" una "guerra de divisas" como llaman a las devaluaciones monetarias que buscan hacer más competitivas ciertas economía.

Todos apuntaban a Japón, que redujo el valor de su moneda para ganar competitividad, pero no hubo menciones directas a Tokio, una de las naciones con la economía más pujante del planeta, aunque también golpeado por la oleada recesiva.

Las 20 naciones más industrializadas y emergentes expresaron la necesidad de fortalecer la unión económica y monetaria de la Eurozona y apostaron por evitar los enfrentamientos.

A su vez, el G20 invitó a los gobiernos a no fijar tasas cambiarias para estimular sus economías, aunque consideraron que la política monetaria debe apoyar la recuperación económica.

Otro acuerdo del G20 en el encuentro fue la adopción de medidas colectivas para subsanar las lagunas del sistema fiscal internacional, que permiten a las multinacionales eludir el pago de impuestos.