A pesar de los peligros que se corren por la radiación, indigentes japoneses se abocan a las tareas de limpieza alrededor de la central Fukushima, por sólo 70 euros al día.
Una ONG japonesa denunció que la situación es una forma de "esclavitud nuclear", ya que los operarios tienen que pagar sus propios gastos de alojamiento y comida, por lo que no les queda dinero para nada más.