El martes próximo es el cumpleaños de Jorge Bergoglio, el número 77 y el primero desde que fue entronizado como Santo Padre en la basílica de San Pedro.
Los obispos latinoamericanos que visitaron Roma el martes pasado, plantearon el tema de cómo festejarlo y alertaron al protocolo papal recomendando una doble fiesta, un gran almuerzo curial y, después, un concierto de música clásica, según cuenta Perfil.
Otros religiosos, en cambio, proponen una ceremonia muy simple y un encuentro con los fieles que lograran acercarse a la iglesia de Santa Anna, ubicada dentro de las mismas muras vaticanas.
Seguramente, el lugar elegido para algún festejo será esta pequeña iglesia que queda a muy pocos metros de la basílica de San Pedro y que conserva, milagrosamente, un ambiente de iglesia de barrio, como las que solía visitar Francisco en Buenos Aires.
Lo más probable es que el Papa se tome un día de descanso y se quede descansando en el convento de Santa Marta, donde tiene su departamento papal y que el “abrazo” público se produzca en la plaza, pero se atrase un día.
El miércoles 18, día ya fijado anticipadamente para una audición papal, podría ser el momento en el que Francisco encuentre a los que quieran saludarlo.
Por lo pronto, Francisco ya tuvo su primera torta de cumpleaños. Se la dieron ayer un grupo de niños que ya empiezan a celebrar.