El descarrilamiento de un tren esta mañana en Nueva York dejó cuatro muertos y decenas de heridos y estremecedores relatos de los protagonistas.
"Estamos atónitos; déjamos la estación Tarrytown y la siguiente era la de la calle 125; el motorman tomó la curva realmente rápido. Lo siguiente que supimos era que estábamos enel medio de un naufragio”, relató una mujer que iba en la formación al diario local New York Daily News (NYDN).
“Yo estaba sentada en de espaldas en el primer asiento en el primer vagón y volé más de tres metros; aterricé contra una ventana cerrada (del lado del tren que quedó contra el suelo). Estaba tumbada de espaldas y el polvo volaba por todas partes; Tal vez fue sólo un minuto, pero se sintió como una eternidad; yo sólo quería que parara…"
"Tenía tierra en los dientes, y estaba comiendo piedras. Pero estaba agradecida de estar comiendo piedras porque aún estoy con vida”.
Kathleen Jones, una mujer de 60 años que también iba en el tren relató: Íbamos tan rápido en esa curva que algo no iba bien. De repente todo el mundo estaba volando. Nos arrastrábamos en el suelo, con gente apilándose una sobre otra. Había tierra por todos lados”.
"Vi a una mujer de avanzada edad cuyo cuello parecía haber quedado atrapado en la ventana”, dijo Jones, y sentenció:
“Nunca más en mi vida quiero volver tomar el tren”.
En el tren iban más de 100 pasajeros de los cuales alrededor de 63 resultaron heridos, doce de ellos, de gravedad.