El proceso electoral hondureño transcurre hoy con tranquilidad y miles de votantes acuden a las urnas en Tegucigalpa, la capital, así como miles lo hacen en el interior del país, de acuerdo a los reportes de las cadenas radiales y noticiosas.
El proceso en sí no ha registrado ningún obstáculo y la tranquilidad es lo más notable, lo cual es resaltado por los candidatos presidenciales y observadores internacionales.
La única nota discordante fue el asesinato de cinco personas en el selvático departamento (provincia) de Gracias a Dios, la Mosquitia hondureña, cuando un grupo armado disparó contra otras personas cerca de una estación receptora de votos.
El diputado Maylo Wood, del oficialista partido Nacional, brindó la información, pero destacó que el ataque no estaba vinculado al proceso electoral, ya que ninguna de las víctimas estaba relacionada con los nueve partidos políticos que participan en el proceso.
Unos 5,3 millones de hondureños están llamados a las urnas para elegir un nuevo presidente, renovar las 128 bancas del Parlamento unicameral y 298 gobiernos municipales, para lo cual se habilitaron 16.100 urnas a lo largo del territorio nacional.
El candidato presidencial Juan Orlando Hernández, del oficialista partido Nacional, ejerció el sufragio en el occidental departamento (provincia) de Lempira, su bastión electoral.
El aspirante se dijo “contento y alegre” por la masiva participación electoral de los hondureños en estos comicios y dijo que indudablemente será la “elección más concurrida y observada” de las nueve que ha realizado el país desde el retorno al orden constitucional en 1980.
Mientras su principal contendora, Xiomara Castro del opositor de izquierda Libertad y refundación (Libre), votó en el oriental departamento (provincia) de Olancho, bastión electoral de la familia de su marido, el derrocado ex presidente Manuel Zelaya, que también sufragó en el mismo centro.
La candidata de Libre, una de las favoritas para ganar hoy de acuerdo con los sondeos, prometió que de triunfar “construirá una democracia participativa” donde todos los sectores sean tomados en cuenta.
Castro dijo que está alegre por la masiva concurrencia a las urnas y llamó a la población acudir, ya que “nadie se debe quedar fuera del proceso electoral” e indicó que esperará los resultados del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Mientras el candidato del derechista partido Liberal, Mauricio Villeda, votó en la capital Tegucigalpa y destacó que la “gente está votando normalmente”.
Por su lado el presidente Porfirio Lobo también sufragó en Olancho y llamó a “todos los candidatos a respetar los resultados” del tribunal y “aceptar el mandato del pueblo”.
Las mesas receptoras cerrarán a las 16:00 horas (23:00 GMT), aunque en pasados comicios se ha ampliado una hora, ya establecida en la ley electoral.
El ex juez español Baltasar Garzón se encuentra como parte de una delegación invitada por un observatorio electoral de derechos humanos e indicó a la cadena radial HRN que han constatado que los “ciudadanos han ejercido su derecho al libre sufragio.
Dos horas después del cierre se puedan divulgar las encuestas a boca de urna por parte de los medios de prensa y el tribunal realizará un reporte en base al 20 por ciento de las actas escrutadas.