Argentina y Brasil implementarán un escudo antiespionaje

Los ministros de Defensa de cada uno de los países latinoamericanos se reunirán este jueves para lograr la firma de un acuerdo que permita instrumentar medidas concretas contra el espionaje que denunció Snowden.

Foto: Presidencia de la Nación
Foto: Presidencia de la Nación

Tener una oficina cibernética común es el objetivo que persiguen Argentina y Brasil para contrarrestar los efectos del espionaje que denunció el espía norteamericano Edward Snowden en su momento. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, se reunirá hoy con su par brasilero.

De acuerdo con lo que publicó La Nación, entre hoy y mañana ambos países avanzarán en un acuerdo para instrumentar  un escudo de defensa cibernética.

Además, Argentina buscará apoyar en las Naciones Unidas una cláusula innovadora que promueve Brasil para encuadrar como una violación de los derechos humanos los casos de incursión en la intimidad de las personas por medio de las nuevas tecnologías.

El acuerdo sobre seguridad cibernética comenzó a tomar forma ayer cuando arribó a Brasilia una delegación del Ministerio de Defensa y de la Cancillería de la Argentina que hoy será completada con la visita del ministro de Defensa, Agustín Rossi.

El objetivo de ambas presidentas Dilma Rousseff y Cristina Fernández Kirchner es crear una oficina de defensa cibernética común.

El país que gobierna Rousseff pretende ir más allá aún y desarrollar estos acuerdos en el Consejo Sudamericano de Defensa de la Unasur.

El vecino país busca proteger hacia el futuro los recursos naturales de la región. En los informes públicos que hace el Ministerio de Defensa brasileño deja en claro, al igual que Itamaraty, que la puja internacional de los próximos años estará dada por la defensa de los espacios naturales, como la Amazonia o el Atlántico, centros de recursos naturales de energías no renovables.

Por otra parte, la intención del gobierno de Rousseff es presentar junto con Alemania y el apoyo estratégico de otros países europeos y latinoamericanos, incluida la Argentina, una planteo innovador en el próximo debate de la Asamblea General de la ONU que imponga la moderna cláusula de violación de la intimidad de los ciudadanos como una violación directa de los derechos humanos.