Peter Higgs: "A veces es agradable tener razón"

El Nobel de Física, en 1964, predijo la existencia de una partícula decisiva, el "bosón de Higgs", y ahora fue premiado.

Foto: elcorreo.com
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Durante mucho tiempo, el nombre de Peter Higgs no era conocido más allá del ámbito de la física. Ya en 1964 había predicho la existencia de una partícula elemental decisiva, conocida como el "bosón de Higgs".

El bosón es clave en la explicación de cómo ciertas partículas elementales obtienen su masa y permite asomarse a la observación de lo que ocurrió inmediatamente después del Big Bang.

Casi al mismo tiempo otros físicos postularon lo mismo. Pero tuvieron que esperar unos 50 años hasta que se logró la prueba de su hipótesis.

Este año, por fin, con 84 años, Higgs fue galardonado junto con el belga François Englert con el premio Nobel de Física por su predicción de la existencia de la partícula.

Higgs recibió "gozando en silencio" la noticia que llegó a fines de 2011 del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), que se encuentra en Ginebra. Allí, sus colegas probaron la existencia de una partícula que era muy probablemente el "bosón de Higgs".

Cuando, alrededor de medio año después se anunció la existencia de una partícula con las características predichas por el británico en un seminario cargado de expectativas, Higgs tuvo que secarse algunas lágrimas de los ojos.

En el vuelo de regreso a su hogar, confesó en una entrevista que celebró con una lata de "London Pride", una cerveza clásica inglesa.

El "bosón de Higgs" es considerado uno de los descubrimientos más importantes de los pasados 50 años. Se trataba de la pieza faltante del rompecabezas del Modelo Estándar de la física de partículas, que explica el funcionamiento del universo y describe los componentes fundamentales de la naturaleza.

Cuando era un joven investigador, Higgs trabajaba en la Universidad de Edimburgo. Allí se le ocurrió la "idea" revolucionaria.

Durante una excursión por las montañas del altiplano escocés, postuló la existencia de la partícula, pero en el ámbito académico no le creyeron de inmediato. Su primer artículo sobre el tema ni siquiera fue publicado en la revista "Physics Letters" del CERN.

Posteriormente, el CERN gastó fondos multimillonarios para poner a prueba la teoría de Higgs.

El artículo revisado fue publicado finalmente en 1964, en la revista "Physical Review Letters", la competencia de "Physics Letters".

Pero el mundo científico seguía dudando, al igual que el renombrado físico Stephen Hawking, quien hasta hizo una apuesta. Luego tuvo que admitir que perdió 100 dólares.

El término "partícula de dios" no le gusta a Higgs. El nombre fue inventado por un editor en 1993. El premio Nobel de Física Leon Lederman quería publicar un libro titulado "La partícula maldita", pero su editor impuso el título "Partícula de dios".

¿Por qué no le gusta a Higgs el término "partícula de dios? "En primer lugar, soy ateo", dijo a la emisora británica BBC. "En segundo lugar, soy consciente de que el nombre tenía la intención de ser una broma, y una no muy buena, según mi opinión".

El trabajo de Higgs es complicado. En 1993 el entonces ministro de Ciencia británico William Waldegrave ofreció una botella de champaña a quien pudiera explicar esos conocimientos en una hoja.

Higgs nació el 29 de mayo de 1929 en Newcastle upon Tyne como hijo de un ingeniero de sonido. Se involucró en la política y respaldó el movimiento en contra de las armas atómicas, pero se distanció del mismo cuando éste también comenzó a dirigirse contra el uso civil de la energía nuclear.

También respaldó a Greenpeace, hasta que la organización tomó una posición en contra del uso de la tecnología genética. "Eran bastante histéricos", dijo Higgs al diario "Daily Telegraph".

En 2004 no asistió a la entrega del premio Wolf en Jerusalén, uno de los galardones más prestigiosos de la física. Higgs dijo que no viajaría a Israel en protesta por la política del gobierno contra los palestinos.

En relación a su descubrimiento, Higgs, quien tiene dos hijos, es humilde. "No pensé que iba a ocurrir mientras vivía", dijo recientemente a la revista "New Scientist".

La situación cambió cuando se construyó el mayor acelerador de partículas del mundo. "A veces es agradable tener razón", añadió.



Fuente: Helen Livingstone, Dpa.