Cuba abre a la inversión extranjera el puerto de Mariel

Las autoridades otorgarán varias prerrogativas fiscales a las empresas que operen en el sector. Gran expectativa dentro y fuera de la isla.

Cuba abrirá a partir de mañana oficialmente una zona económica especial alrededor del puerto de Mariel, unos 45 kilómetros al oeste de La Habana, un megaproyecto de zona franca para intentar atraer más inversión extranjera a la isla.

   La oficina de la llamada Zona Especial de Desarrollo del Mariel abrirá sus puertas el viernes, informó hoy la prensa estatal cubana. El gobierno de Raúl Castro publicó hace un mes las leyes que otorgan a partir del 1 de noviembre considerables beneficios fiscales a las empresas extranjeras que inviertan en el nuevo enclave industrial.

   La prevista zona económica especial, similar a las que impulsaron el desarrollo económico chino a finales de los 70, tendrá 465,4 kilómetros cuadrados. El puerto de Mariel, que saltó a la fama por el éxodo masivo de 1980, es el eje del megaproyecto, financiado en parte con capitales de Brasil.

   Las autoridades otorgarán varias prerrogativas fiscales a las empresas que operen en el sector. Entre ellos está la exención del impuesto a la fuerza de trabajo, así como del impuesto sobre utilidades en un plazo de diez años, con opciones a prórroga.

   Expertos creen sin embargo que el gobierno socialista tiene que dar más pasos para que el proyecto de Mariel resulte atractivo para la inversión extranjera.

   "Habrá que ver qué medidas vienen después", dijo a la agencia dpa Emilio Morales, presidente de The Havana Consulting Group, una compañía de Miami especializada en el mercado cubano. Pendiente está por ejemplo la nueva ley de inversiones, consideró. "La que existe ahora no creo que sea atractiva como para que (Mariel) se vaya a llenar de compañías en seis meses".

    El "proyecto Mariel" es una de las apuestas actuales del gobierno de Raúl Castro para reactivar la maltrecha economía de la isla, que no acaba de recuperarse del llamado "periodo especial" y la crisis que siguió a la desaparición de la Unión Soviética en los 90.

   Otro de los factores que desalienten a la inversión extranjera podría ser la imposibilidad de contratar directamente mano de obra, consideró Jorge Duany, director del Cuban Research Institute de la Florida International University.

   "Las personas que van a trabajar no podrán ser contratadas directamente por las compañías extranjeras, será una agencia del gobierno la que las contrate", explicó Duany.

   Sin embargo, "las ventajas contributivas (...) parece que podría tener respuesta" de interesados extranjeros, dijo también a dpa.

   La concesión administrativa es otorgada para "la gestión de un servicio público, una obra o la explotación de un bien, por 50 años, que pueden prorrogarse", citó hoy la agencia Prensa Latina al director de evalución de negocios del proyecto en Cuba, Óscar Pérez.

   La isla espera conseguir inversiones para "la producción de medicamentos, biotecnología, energías renovables, agricultura, industria, turismo, sector inmobiliario, telecomunicaciones, informática e infraestructura", según las informaciones.

   Bajo la presidencia de Raúl Castro, Cuba está sumida desde hace varios años en un proceso de apertura, que introduce elementos de mercado en detrimento del modelo de economía planificada estatal que rigió en la isla durante décadas.

El puerto de Mariel se hizo famoso por el éxodo masivo de cubanos con destino a Estados Unidos en 1980. Se estima que unas 125.000 personas dejaron entonces la isla. Exiliados anticastristas afincados sobre todo en Florida recogieron a familiares en embarcaciones en el puerto entre el 15 de abril y el 31 de octubre de ese año, en una de las peores crisis migratorias entre Washington y La Habana.

   El puerto está desde hace años en proceso de ampliación. Las obras de infraestructura se llevan a cabo con un considerable apoyo financiero de Brasil. El gobierno de Dilma Rousseff ha concedido a la isla un crédito de 680 millones de dólares.

   El grupo Odebrecht, una de las grandes multinacionales del país sudamericano, participa también en los trabajos. Está previsto que la zona industrial en construcción entre las bahías de Mariel y Cabañas contará también con una futura terminal de contenedores.