China acaba de reanudar la construcción de una central nuclear en la provincia de Shangdong, que había sido interrumpida tras la catástrofe atómica sufrida en Fukushima (Japón), informaron hoy los medios estatales.
Con una capacidad de 6,6 gigavatios, será el mayor reactor nuclear del país. No obstante, el gobierno de Pekín aún tiene que aprobar parte del proyecto.
En diciembre se reanudaron los trabajos en los cinco primeros reactores previstos en Shidao Bay, informa la agencia estatal de noticias Xinhua.
A finales de 2017 está previsto que empiecen a generar energía. Se calculan unos costes de 3.000 millones de yuanes (casi 364 millones de euros/476 millones de dólares).
En total, la empresa constructora y futura operadora, Huaneng Shandong Shidao Bay Nuclear Power Company, necesitará unos 100.000 millones de yuanes en los próximos 20 años hasta que culmine la planta.
Tras la catástrofe de Fukushima, las dudas en torno a la seguridad ralentizaron los planes chinos de construir una docena de plantas nucleares en los próximos 20 años. Según informó el gobierno, en octubre el país contaba con 15 reactores en funcionamiento y 26 en construcción.