Al igual que lo ocurrido en Argentina en el boliche República Cromagnon en 2004, las autoridades brasileñas de Rio Grande do Sul ya declararon la tragedia de Club Kiss como la más grave en la historia de su Estado.
Da escalofríos la similitud entre el desastre de Club Kiss y Cromagnon. Como se recordará, una bengala proveniente del público fue la que disparó la tragedia en el boliche argentino.
Exactamente de la misma manera, pero arrojada esta vez por el cantante de la banda, una bengala daba inicio al infierno en el boliche de la ciudad de Santa María, ubicada el distrito Porto Alegre.
El diario Zero Hora, medio que estuvo desde el principio en la cobertura de la noticia, cita en su primer artículo que según informaciones preliminares, el fuego comenzó en la espuma de aislamiento, no en el techo, casi como ocurrió en el boliche porteño (en Cromagnon primero se prendió fuego la decoración colgante y luego la capa de aislación).
Y un terrible detalle: en Club Kiss no habría sido un petardo -como la mayoría de los medios argentinos mencionó hasta media mañana-, sino un fuego de artificio, "una especie de señalizador", según describe el Zero Hora merced a los testimonios de quienes escaparon del boliche. Un "señalizador", es decir, una bengala.
También como en Cromagnon, el boliche brasileño tenía la puerta de emergencia trabada. Alrededor de 2 mil jóvenes, la mayoría estudiantes universitarios quienes participaban de una fiesta de comparsas con motivo de los preliminares de los carnavales, se dispararon en estampida.
El mobiliario extra colocado para que los espectadores disfrutaran con mayor comodidad del espectáculo contribuyó al caos, transformándose en más impedimento a la hora de escapar de las llamas y el humo.
De los 194 chicos fallecidos en Cromagnon, la mayoría, tal como está comprobándose en los casos del Club Kiss, murieron por la inhalación de humo tóxico. Desde las 2 de la mañana hasta las 9:30 de hoy, las informaciones dan cuenta de alrededor de 200 muertos.
Hasta el momento, los rescatistas aún no han terminado con las tareas de búsqueda dentro de las ruinas de Club Kiss. Las autoridades temen que haya más víctimas dentro del boliche.
Y al igual que los testimonios de quienes sobrevivieron a la tragedia de República Cromagnon, quienes se salvaron del infierno de Club Kiss ya cuentan a quien quiera escucharlo las imágenes más terribles de su experiencia. Un dentista que salió con vida del boliche -por ejemplo- contó a Radio Gaucha: "Ví gente morir frente a mí".
Mientras tanto, las autoridades de Porto Alegre apenas pueden contener la marea de consecuencias que trae aparejada la catástrofe de Club Kiss. Alrededor de 200 jóvenes muertos hasta media mañana de este domingo, ya cuadriplican el número de muertos de lo que fue hasta hoy la mayor tragedia en la historia de Rio Grande do Sul, y que fue el accidente de aviación de un cuatrimotor contra el Morro de Chapéu, donde se registraron 51 fallecidos.