Los rusos pretenden llegar una vez más a la luna. Para el 2015 la agencia Roscosmos quiere enviar al espacio la sonda no tripulada Luna-Glob, con el objetivo de estudiar la exosfera del satélite y realizar estudios astrofísicos.
La sonda podrá recoger –a través de un robot- muestras de suelo y buscar agua en la superficie lunar.
El objetivo la de la comunidad rusa es poner las primeras piedras para la vuelta del hombre a la luna, que la agencia espacial rusa prevé para 2020, después de construir una estación permanente.
“El martes la sonda será lanzada desde el cosmódromo Vostochni, en Amur, en el extremo oriental del país. Esa instalación quiere reducir la carga de trabajo del cosmódromo que los rusos tienen en Bakonur (Kazajstán), y que ahora mismo está arrendado a ese país”, contó Vladímir Popovkin, director de Roscosmos.
A pesar del último fracaso ruso, la fallida conquista de Marte con la estación Fobos Grunt en 2011, siguen en el carrera, aunque con nuevo objetivo. Dimitri Medvedev aprobó el pasado mes un plan para gastar más de 52 millones de euros en el desarrollo de la industria espacial hasta 2020. Ya el martes pasado el ministerio de Defensa consiguió con éxito poner en órbita tres satélites militares.
Una de las prioridades para este país es la luna y por ello tiene un proyecto junto con India para enviar la sonda Luna Resource, una plataforma con un equipo de perforación.
El cohete portador y el vehículo luna Rover será aportado por la India que será depositado en la superficie de la Luna por un módulo de descenso ruso