Los secuestradores de Argelia afirman que varios rehenes han muerto en los ataques del Ejército.
Varios terroristas habrían fallecido durante la ofensiva aérea. Unos 25 extranjeros secuestrados habrían logrado huir. Los islamistas exigen un salvoconducto para salir con los retenidos de la planta de gas asaltada ayer.
Los islamistas radicales vinculados a Al Qaida que mantienen retenidos a un número indeterminado de ciudadanos extranjeros tras asaltar ayer una planta de gas en el sureste de Argelia han asegurado a la agencia mauritana ANI que los ataques aéreos lanzados por el Ejército argelino contra el complejo han matado a varios de los rehenes y también a algunos de los secuestradores. Helicópteros argelinos han lanzado este mediodía un ataque aéreo sobre el complejo. Los secuestradores, siempre a través de ANI, aseguraron que los primeros ataques dejaron heridos a dos de los rehenes, de nacionalidad japonesa. La misma fuente aseguró que los militares «están bombardeando» la base.
Los milicianos islamistas han intentado salir en varias ocasiones con los rehenes de las instalaciones, pero el Ejército argelino se lo ha impedido en todos los casos, según fuentes locales, que aseguraron al portal digital «Tout sur l'Algerie» que el asedio impuesto por los militares ha impedido, precisamente, la reunión entre las autoridades y los terroristas prevista para esta mañana. Los secuestradores exigen un salvoconducto a través del cual salir de la planta con los rehenes, informó Ennahar.
Unos 25 trabajadores occidentales, entre ellos dos japoneses, de los 41 que permanecían retenidos, habrían logrado escapar de sus captores, según una fuente de seguridad argelina citada por Reuters. La cadena privada argelina Ennahar, citando una «fuente oficial», y la agencia Ap, también informaron de la huida de un grupo de personas, incluidos franceses y estadounidenses.
Poco antes, el gobierno de la provincia de Ilizi había anunciado que 30 de los rehenes argelinos, que trabajan para una empresa francesa que suministra servicios de catering y logística en la planta, habían logrado escapar esta mañana de las instalaciones, donde los radicales los mantenían recluidos, pero con libertad de movimientos, al contrario que los occidentales. Ennahar asegura que son 40 los argelinos que han conseguido salir de la planta, la mayoría mujeres que trabajan como intérpretes.
El «batallón de sangre»
Los islamistas, que asaltaron las instalaciones ayer de madrugada, mantenían retenidos en torno a 40 trabajadores occidentales y a más de un centenar de argelinos en las instalaciones de Tinguenturín (a 40 kilómetros de In Amenas), cerca de la frontera con Libia. Los terroristas, comandados por Mojtar Belmojtar, un exlíder de Al Qaida en el Magreb Islámico responsable del cautiverio de tres cooperantes españoles en 2010, han obligado a los rehenes a llevar cinturones explosivos, que amenazan con hacer estallar en caso de una intervención para liberarlos.
«Estamos bien, nos tratan bien», explicó por teléfono al periódico Sud Ouest uno de los rehenes, de nacionalidad francesa y 52 años, que trabaja para CIS Catering. El citado medio afirma que los secuestrados son -sin contar las personas que pueden haber huido de los terroristas- «34, de nueve nacionalidades» retenidos en el campamento, y «otros seis en la planta de gas». El secuestrado precisó que los asaltantes «tomaron la base tras un intercambio de disparos con los agentes de seguridad» del recinto.
Los terroristas, vinculados a la red Al Qaida, se hacen llamar el «batallón de sangre». Fuertemente armados, atacaron ayer la planta argelina, operada por la británica BP, la noruega Statoil y la argelina Sonatrach, y tras matar a un argelino y a un británico y herir a varias personas más, tomaron en torno a 40 rehenes extranjeros, entre ellos, estadounidenses, japoneses, irlandeses, británicos y noruegos. Por su libertad, exigen la excarcelación de un centenar de presos islamistas en Argelia y su traslado al norte de Malí, y el fin de la intervención francesa en el país vecino.
Amenazas
Los islamistas, que permanecen atrincherados en las instalaciones, rodeadas por militares argelinos, permitieron hablar con la prensa a varios de los secuestrados. Uno de ellos contó a la cadena France 24 que sus captores les habían obligado a llevar los cinturones explosivos. Otro, de nacionalidad británica, explicó a Al Jazira que los terroristas les están «tratando bien». «El Ejército argelino no se ha retirado y sigue disparando contra la base», añadió, insistiendo en que una eventual negociación es «un signo de fortaleza y puede ahorrar la pérdida de muchas vidas».
También en conversación con el canal catarí, un rehén irlandés contó: «La situación se está deteriorando. Pedimos a los militares argelinos que se retiren. Nos preocupa que sigan disparando [...] los capturados son franceses, americanos, japoneses, británicos, noruegos e irlandeses».
Uno de los responsables del secuestro, en una supuesta conversación telefónica con la agencia mauritana ANI, amenazó con matar «a todos los rehenes si el Ejército intenta entrar».
El número exacto de extranjeros retenidos no está claro, ya que los gobiernos son reacios a hacer públicos datos que puedan ser usados posteriormente por los terroristas. Este jueves, el ministro de Asuntos Exteriores de Austria explicó que un empleado de 36 años «se encuentra en el grupo», según la información proporcionada por una compañía desde el lugar de los hechos. El Gobierno rumano aseguró, por su parte, que hay rumanos retenidos. El presidente François Hollande confirmó también la presencia de ciudadanos franceses entre los secuestrados.
«Había y hay franceses en el recinto», explicó Hollande, que expresó su fe en las autoridades argelinas para resolver la crisis. Reino Unido mostró asimismo su apoyo al Gobierno de Abdelaziz Buteflika. El primer ministro británico, David Cameron, aseguró que estudiaría cualquier petición de ayuda, pero que no había recibido aún ninguna solicitud por parte de Argel.
Fuente: ABC.