La presencia de Bill Clinton en el horario de mayor audiencia televisiva supone el hecho más relevante de este miércoles en la Convención Nacional Demócrata, que se realiza en Charlotte, Carolina del Norte.
El ex presidente, uno de los más populares de la historia, buscará darle un nuevo impulso a la candidatura de Obama a la reelección. Este escenario es absolutamente diferente al de 2008, cuando ambos políticos estuvieron en veredas diferentes durante las primarias demócratas, ya que Hillary Clinton competía con el actual presidente.
Clinton no se saldrá del libreto de la campaña del partido. "Esta elección, para mí, es sobre cuál candidato está más próximo a regresarnos a la época del pleno empleo. Es una elección clara", lanza el ex mandatario en una serie de avisos divulgados antes de su discurso. "El plan republicano es cortar más impuestos sobre las personas de altos ingresos y volver a la desregulación. Eso es lo que nos metió en problemas", afirma.
Obama arribó este miércoles a Charlotte, donde el jueves será investido como candidato y dará el discurso que cerrará el evento. Esa aparición estaba prevista en el estadio Bank of America, con capacidad para 74 mil personas, pero las malas condiciones del tiempo lo obligarán a realizarlo en el auditorio donde se desarrolla la convención, donde podrán ingresar unas 15 mil personas.
Los republicanos no dejaron pasar esta situación y, según la vocera Kirsten Kukowski, el cambio responde a "la falta de entusiasmo". "¿Problemas para llenar los asientos?", se preguntó. En 2008, Obama aceptó la candidatura ante unas 84 mil personas en un estadio de Denver.
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Fuente: Infobae