Lula recuerda y se exorciza de las coimas legislativas

Es la primera vez que el ex presidente brasileño se refiere al histórico juicio por un supuesto pago de votos durante su gobierno.

Lula con trabajadores.
Lula con trabajadores.

El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010) acusó a la oposición de tratar de explotar políticamente el histórico juicio en la Corte Suprema por un supuesto plan de compra de votos legislativos durante su gobierno, en su primer comentario público sobre el tema.

"No tenemos que tener vergüenza", dijo un desafiante Lula el jueves de noche en referencia al mensalao (gran pago mensual), como se conoce el escándalo, en un acto político de apoyo al candidato del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda, en el gobierno) a la alcaldía de Sao Paulo.

 "En nuestra casa, cuando se sospecha que un hijo hizo algo malo, investigamos, pero no le echamos la culpa al vecino como ellos (la oposición) hacen todo el tiempo", dijo el popular Lula en un mitin de apoyo a Fernando Haddad, ex ministro de Educación y candidato en las elecciones municipales del 7 de octubre, en una universidad de Sao Paulo.

El Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB, oposición) está "pegando por debajo del cinturón" al intentar vincular a Haddad con el mensalao, sostuvo Lula. El popular exmandatario insistió en que su gobierno hizo más para combatir la corrupción que cualquiera de sus predecesores. Casi 40 exministros del gobierno Lula, exlegisladores, empresarios y banqueros son juzgados por la Corte Suprema.

Según la fiscalía, integrantes del PT ofrecieron sobornos a legisladores de la coalición a cambio de sus votos en el primer periodo de gobierno de Lula. Lula, fundador del PT, no está entre los acusados. Cuando estalló el escándalo, se declaró traicionado y ofreció disculpas públicas en nombre de su partido.

El escándalo hizo tambalear su gobierno, pero Lula consiguió la reelección en 2006. Según la última encuesta del instituto Datafolha, Haddad cuenta con un 18% de intenciones de voto, detrás de José Serra, el candidato del PSDB, con 22%, y del favorito Celso Russomanno, un ex presentador televisivo y defensor de los derechos del consumidor apoyado por la Iglesia Universal del Reino de Dios (evangélica) con 30%.