EEUU envía dos barcos de guerra y un cuerpo de elite a Libia

Es la respuesta al asesinato del embajador estadounidense Christopher Stevens, ocurrido la noche del martes en el consulado de Bengasi. El hecho recrudece el peligro de una deriva radical de la primavera árabe y, necesariamente, sacude, quizá de forma significativa, la campaña electoral en este país.

Stevens, apenas extraído del edificio atacado. Foto: France Press
Stevens, apenas extraído del edificio atacado. Foto: France Press

Barack Obama prometió ayer hacer justicia y envió barcos de guerra y un grupo de marines a Libia después de la muerte del embajador Christopher Stevens y otros tres diplomáticos norteamericanos en el asalto al Consulado de Estados Unidos en Bengasi, un suceso que recrudece el peligro de una deriva radical de la primavera árabe y, necesariamente, sacude, quizá de forma significativa, la campaña electoral en este país.

Para respaldar sus palabras con hechos, el presidente ordenó el envío a Libia de un grupo de élite del cuerpo de Marines conocido como Fleet Antiterrorism Security Team. Formado por entre 50 y 200 personas, este grupo está permanentemente desplazado en el exterior y se ocupa de misiones especiales de emergencia. Según la cadena CNN, ese grupo estaba temporalmente asentado en España. Entre sus labores estará la de reforzar la seguridad para la misión diplomática de EE UU en Libia.

El presidente Obama declaró además el estado de alerta en las embajadas norteamericanas de todo  el mundo. El Departamento de Estado ordenó, adicionalmente, la evacuación del personal diplomático de Bengasi, incluidos aquellos funcionarios que pudieron haber resultado heridos en el ataque del martes por la noche.

Igualmente, el Pentágono confirmó anoche el desplazamiento a la zona de dos buques de guerra armados con misiles, que podrían intentar alcanzar a grupos de radicales islámicos establecidos en territorio libio durante la revuelta contra Muamar Gadafi. Fuentes militares no han descartado, al mismo tiempo, el uso de aviones sin tripulación (drones), que están siendo empleados intensamente en el combate a los reductos talibanes en la frontera entre Afganistán y Pakistán.

Estos movimientos militares han hecho crecer la posibilidad de que el Gobierno norteamericano recurra finalmente al uso de la fuerza para vengar la muerte de Stevens, el primer embajador de este país asesinado en acto de servicio en más de tres décadas.

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Fuente: El País