La situación en España sigue complicándose, y ayer se sumó una huelga de los ferrocarriles. En coincidencia con el comienzo de las vacaciones de verano, ayer se produjo una huelga ferroviaria, con la que los sindicatos protestan contra la liberalización del sector que va a emprender el gobierno de Mariano Rajoy.
El paro involucró a todas las líneas, tanto de media distancia como de alta velocidad, y obligó a retirar más de 550 trenes de las vías. Por su parte, las autoridades fijaron los servicios mínimos en entre el 65 y el 70 por ciento.
Según el gobierno español, que llamó a los representantes de los trabajadores a la "responsabilidad" por los perjuicios que ocasiona el paro, el impacto será de entre tres y cuatro millones de euros.
Las medidas que el gobierno pretende impulsarían una apertura del transporte ferroviario a la competencia en julio de 2013. Además, prevé la división de Renfe, la empresa española de ferrocarriles, en cuatro empresas, entre otras medidas.
Mirá el informe de OnceTV.
Fuente: DPA