El presidente Barack Obama, sostiene en brazos con gesto serio, incluso triste, al dictador norcoreano Kim Jong-il, fallecido el pasado mes de diciembre, sobre una bandera estadounidense.
La mano de Kim, que parece haber sufrido un colapso repentino, deja caer al suelo una ración de patatas fritas de McDonalds, que quedan esparcidas sobre la enseña de las barras y estrellas.
Evidentemente, no se trata de una imagen real, sino de una escultura diseñada por la joven escultora surcoreana Choi Jin ah, que se exhibe estos días en el certamen de artistas noveles Asyaaf.
Como la Virgen María sujeta a Cristo muerto en la obra de Miguel Ángel, el mandatario del país más poderoso del mundo, parece, en esta «Pietà» actualizada -la autora ha usado el título de la original-, sentir lástima por el fallecimiento del «Querido líder», cuyas ambiciones nucleares tantos quebraderos le han dado a sus dio a él y a sus predecesores. No es de extrañar que la obra esté generando expectación entre los asistentes al festival surcoreano.
La quinta edición del festival, que ha tenido ya cerca de 200.000 visitantes desde su debut en el año 2008, se celebra en la Estación de la Cultura Seúl 284 (la vieja estación de trenes de la capital) hasta el próximo 26 de agosto.
Fuente: Diario ABC
La Piedad: cuando Obama lloró a Kim Jong Il
Una joven artista surcoreana materializó la nueva Pietá, de Miguel Angel, con los líderes de Estados Unidos Y Corea del Norte. Barack Obama, con gesto triste, sostiene al presidente asiático, mientras deja caer una porción de papas fritas sobre la bandera estadounidense.