Procesarán al ex mayordomo del Papa

Paolo Gabriele, acusado de robar información secreta que denunciaba corrupción en la Iglesia Católica, contó con la colaboración de un experto informático, Claudio Sciarpelletti, de 48 años, quien también trabaja en el Vaticano y es ciudadano de ese Estado. Gabriele, detenido en mayo, admitió la difusión de los documentos secretos y sostuvo en su confesión que lo hizo porque vio "el mal y la corrupción en la Iglesia".

La justicia vaticana decidió hoy que se juzgue al ex mayordomo del papa Benedicto XVI, el italiano Paolo Gabriele, acusado de robar información secreta que denunciaba corrupción en la Iglesia Católica, al concluir la fase de instrucción. El Vaticano, por otra parte, lo acusó de robar un cheque de 100.000 euros a nombre del pontífice.
   
Según las fuentes, Gabriele contó con la colaboración de un experto informático, Claudio Sciarpelletti, de 48 años, quien también trabaja en el Vaticano y es ciudadano de ese Estado.
   
Gabriele, detenido en mayo, admitió la difusión de los documentos secretos y sostuvo en su confesión que lo hizo porque vio "el mal y la corrupción en la Iglesia". Gabriele, podría ser condenado con una pena que va de uno hasta seis años de prisión.
   
El escándalo de la filtración de documentos reservados del Vaticano estalló a inicios del 2012 cuando una televisión italiana dio a conocer cartas enviadas a Benedicto XVI por el Nuncio apostólico en Estados Unidos, Carlo María Viganó, en las que denunciaba la "corrupción, prevaricación y mala gestión" en la administración vaticana.
   
El Papa creó en abril una Comisión Cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, para esclarecer el robo y filtración de cientos de documentos privados.
   
El 19 de mayo salió publicado el libro 'Sua Santità', del italiano Gian Luigi Nuzzi, con un centenar de nuevos documentos filtrados desde el Vaticano que revelan tramas e intrigas en la Santa Sede.
   
En tanto, el mayordomo o asistente de cámara del Papa es el único procesado por este caso, en el que se sigue buscando al o a los autores de la filtración de los documentos.
   
El vocero Vaticano, Federico Lombardi, informó que más personas están siendo investigadas. "No creemos haber terminado el trabajo. La investigación sigue abierta con respecto a otras personas que parecen estar implicadas".
   
Lombardi precisó además que el nuevo involucrado, en el juicio (que comenzaría en octubre), el técnico informático tuvo un papel secundario.
   
Por otra parte, entre la documentación hallada en la casa del ayudante del Papa tras el allanamiento y ahora secuestrada, hay papeles sustraídos del apartamento papal, entre los cuales un cheque de 100 mil euros a nombre de Benedicto XVI, una pepita de oro y una publicación de la Eneida de 1581. Los objetos eran regalos hechos al pontífice. La decisión de procesar al ex mayordomo fue tomada por el juez instructor del Tribunal de Estado Vaticano, Piero Antonio Bonnet.
   
Sciarpelleti, de 48 años, en cambio, es "acusado de haber colaborado y favorecido el robo agravado y de violación de secreto".