México: López Obrador denuncia compra de 5 millones de votos

Después que se contara el 54% de los votos de las presidenciales nuevamente, y volviera a ganar Peña Nieto, López Obrador insiste en que hay fraude. El candidato de izquierda se dio plazo hasta el jueves para presentar una demanda ante el Tribunal Electoral.

Andrés Manuel López Obrador.
Andrés Manuel López Obrador.

El candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador denunció que en la elección presidencial mexicana se compraron cinco millones de votos, lo que permitió que ganara el PRI, y se dio plazo hasta el jueves para presentar una demanda ante el Tribunal Electoral.

Andrés Manuel López Obrador, candidato de la izquierda a la presidencia de México reiteró su rechazo al resultado y anunció que el jueves determinará acciones jurídicas.

Según el escrutinio oficial, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) derrotó a López Obrador por 3.3 millones de votos.

“Tenemos elementos para sostener, vamos a probarlo en su momento, que se compraron alrededor de cinco millones de votos”, señaló en rueda de prensa López Obrador, que incluso sugirió la posibilidad de una anulación de los comicios.
“Hay cuando menos dos vías: la nulidad y la invalidez de la elección, pero todo esto lo estamos sopesando, no queremos precipitarnos”, señaló.

El jueves “de acuerdo a los términos que establece la ley, es que vamos a fijar una postura definitiva sobre las elecciones”, dijo en rueda de prensa.

El Tribunal Electoral tiene hasta la medianoche del jueves para recibir las impugnaciones y debe dar el nombre oficial del ganador a comienzos de septiembre.

López Obrador ya había sido derrotado en 2006 por el actual presidente Felipe Calderón, pero por menos de 0.56% de los votos, y tras denunciar fraude, miles de sus partidarios bloquearon durante meses el centro de la capital.

“Lo cierto es que la elección no se ha limpiado”, añadió López Obrador, al acusar al Instituto Federal Electoral de no hacer su trabajo y no sancionar la supuesta “compra de votos” que habría permitido el triunfo del PRI, que vuelve al poder tras 12 años en la oposición, después de haber dominado la política mexicana durante gran parte del siglo XX.

El presidente Calderón declaró por su parte que la compra de votos es “inaceptable” y debe ser castigada, aunque puso en duda que estas acusaciones vayan a ser suficientes para descalificar la elección presidencial.

“Esta compraventa de voluntades políticas, siendo diez o siendo mil, es simplemente inaceptable”, subrayó Calderón y añadió que se trata de “un vicio de nuestra calidad democrática que tiene que corregirse de inmediato”.

“Todo el mundo compra, seguramente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y aquí en el DF (capital) seguramente el Partido de la Revolución Democrática (izquierda) compró” votos, añadió el presidente en alusión al control que ejerce la izquierda sobre el gobierno de la capital.

Según el cómputo final divulgado el domingo, Peña Nieto obtuvo 38.21% y López Obrador 31.59%. El tercer lugar fue para la candidata del Partido Acción Nacional (PAN, en el poder), Josefina Vázquez (25.41%). Gabriel Quadri, del minoritario Alianza Nacional obtuvo 2.3%.

La victoria del PRI fue reconocida por los demás candidatos y por más de 30 países, Estados Unidos, la Unión Europea, varios países de América Latina -entre ellos Venezuela y Cuba- y la Organización de Estados Americanos.

López Obrador a diferencia de lo ocurrido en 2006, se muestra moderado e insiste en que solo actuará por vías pacíficas y legales.