Prohibido ir a conciertos de pop o a los mercadillos de Navidad sin un adulto. Alemania podría decretar el toque de queda a sus adolescentes si prospera la propuesta de la ministra de Familia para tratar de atajar los excesos alcohólicos.
Aunque tal sugerencia ha hallado una fuerte oposición en el seno de la coalición de gobierna Angela Merkel.
Las estadísticas del ejecutivo germano muestran que el número de jóvenes entre 15 y 20 años que acaba en un hospital con intoxicación etílica subió hasta casi un 3% en 2010 respecto del año anterior.
Según el proyecto presentado por la ministra de Familia Kristina Schroeder, los niños de menos de 16 años no deberán tomar parte en eventos públicos en los que se venda alcohol después de las ocho de la tarde, y los jóvenes de entre 16 y 18 no podrán hacerlo después de medianoche.
Los adolescentes podrán permanecer en ese tipo de espacios tras el toque de queda sólo si están acompañados por sus padres o por una persona con poderes parentales. La edad de tal acompañante se subiría de los 18 a los 21.
Los eventos públicos a los que se refiere la ministra incluyen conciertos, mercados de Navidad y retransmisiones deportivas para fans.
Los liberales alemanes (FDP), socios de los conservadores de Merkel, tacharon la propuesta de inviable. "Un chico de 20 años podría tomar vodka pero no llevar a su hermano de 13 al cine. Rechazamos esta clase de regulaciones absurdas", declaró el portavoz de juventud del FDP, Florian Bernschneider, al diario 'Sueddeutsche Zeitung'.
El ministerio de Economía, dirigido por el líder liberal Philipp Roesler advirtió de que los planes interfieren con la vida privada y tendrán efectos negativos sobre los organizadores de eventos. El alcohol, añade, es algo de lo que se abusa más en público que en privado.
Fuente: El Mundo.
Alemania: proponen toque de queda para adolescentes
La ministra de Familia puso sobre el tapete la idea para contrarrestar los excesos alcohólicos en los jóvenes, quiénes no podrán salir sin un adulto después de las 8 de la noche. Los liberales se proclamaron en contra de la medida, porque interfiere en la vida privada. Las estadísticas del ejecutivo germano muestran que el número de jóvenes entre 15 y 20 años que acaba en un hospital con intoxicación etílica subió hasta casi un 3% en 2010 respecto del año anterior.