El nuevo tono optimista intentó colocarle sustancia a una conferencia que estuvo atrapada por la crisis europea, la disputa norte-sur sobre las responsabilidades ambientales y las agendas bilaterales de los países.
El nuevo tono optimista de la ONU hacia la conferencia mundial es objetada por miles de personas en las calles de Rio de Janeiro y ocurrió antes de conocerse la posición de Estados Unidos que fijará mañana la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Después de escuchar a la enviada de Barack Obama, Ban y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cerrarán los tres días de cumbre de gobernantes, que estuvo marcada por un clima de decepción a raíz de la falta de resultados concretos, tal cual sostienen movimientos ambientalistas y también gobiernos, además del propio Ban Ki Moon antes de cambiar su posición.
"El texto fue un gran éxito para la comunidad mundial, es un excelente documento que puede colocar a todos en un nivel de sustentabilidad viable y Brasil lideró este acuerdo", dijo Ban, un día después de haber dicho que al documento le faltaba "ambición".
Según fuentes de las negociaciones, el gobierno brasileño quedó disgustado por la declaración del miércoles del secretario general de la ONU por la "falta de ambición" sobre la declaración que emitirán mañana los líderes de la Conferencia Rio+20.
El secretario general de la ONU pasó de calificar al texto como "lejos de las expectativas" a expresar confianza.
"El documento contiene paquetes muy amplios y ambiciosos para el desarrollo sostenible, que responden a los tres pilares de nuestros objetivos: igualdad social, desarrollo económico y sustentabilidad. Hay muchas recomendaciones claras y es una base para el desarrollo", afirmó.
El texto "El Futuro que Queremos" fue negociado por Brasil luego del fracaso de los diálogos formales hasta el viernes pasado conducidos por la ONU. Varios líderes fustigaron el documento por distintas faltas de acciones.
La Unión Europea y otros países desarrollados porque le faltó ambición en acciones concretas, el mundo en desarrollo, más Francia, porque no se aplicaron aplica cifras concretas y métodos de implementación para que las potencias hagan aportes financieros para planes desarrollistas en los países pobres.
"El texto está cerrado, no habrá modificaciones, se llegó a un consenso, al mejor posible, claro que tenemos cosas para lamentar que no están incluidas", dijo el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
Santos sostuvo que la conferencia adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenido (ODS) propuestos por Colombia para fijar metas en energía, biodiversidad, agua y selvas que confluyan con las Metas del Milenio.
Brasil puso a sus diplomáticos en trabajar contra el pesimismo expresado por todas las delegaciones. Por ejemplo, el negociador brasileño Andre Correia do Lago dijo que los líderes no tendrían quejarse sobre el texto, porque ellos participaron de las negociaciones.
Luiz Figueiredo, negociador jefe brasileño, también apuntó que los europeos no deben quejarse de falta de acciones porque "para tener acciones es preciso tener financiación".
Entre los latinoamericanos, la jornada estuvo marcada por una reunión de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) de urgencia para pedir por el respeto democrático en Paraguay, en el inicio del juicio político al presidente paraguayo Fernando Lugo.
Varios puntos del documento final fueron abordados por presidentes de la región latinoamericana. El presidente de Bolivia, Evo Morales, criticó el concepto de "economía verde" que los europeos incorporaron en el documento final por primera vez en una cumbre de este tipo, por considerarlo "el nuevo colonialismo" que quiere imponer modelos en otros países.
La delegada venezolana, Claudia Salerno, dijo a ANSA que la economía verde había sido presentada como un objetivo de la cumbre por la Unión Europea pero finalmente se redujo a una herramienta más del desarrollo sostenible.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, por su parte reclamó mayores aportes monetarios de las potencias para el desarrollo sustentable con el concepto de "responsabilidades compartidas, pero diferenciadas" y acusó a los países ricos en crisis de UE y a Estados Unidos de otorgar "un salvamento al sistema financiero y no al sistema ambiental".
El documento final fue calificado como "débil" y "lejos de las expectativas" por parte de un grupo de "notables" en cuestiones de medio ambiente integrados por científicos y dirigentes de organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales.
Rio+20, éxito y fracaso de una cumbre sin alma
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, cambió hoy su posición sobre el documento final de la conferencia de desarrollo sostenible Rio+20 y lo calificó como un "éxito", en medio de reclamos generalizados por falta de acciones concretas de la cumbre de gobernantes reunidos en Rio de Janeiro.