Bruselas le pide más recortes a España

La comisión vaticina que se incumplirán con claridad los objetivos de ajuste de 2012 y 2013. Rehn se arma de razones para dar u año más de plazo al Gobierno para llegar al 3% del PBI.

Foto: Gentileza / Inflacion
Foto: Gentileza / Inflacion

Ni los drásticos recortes de gasto, ni las fuertes subidas de impuestos, ni la reforma financiera ni la laboral. España incumplirá este año la meta de déficit público, según las previsiones que ha presentado la Comisión Europea. El agujero se irá en 2012 hasta el 6,4% del PIB, más de un punto por encima del objetivo fijado por Bruselas, y al 6,3% en 2013 frente al 3% esperado.



"Tenemos confianza en España, pero quedan asuntos por afrontar, como los ajustes que deben presentar las comunidades autónomas, y el deterioro de las cuentas de la Seguridad Social, que acabarán en déficit", ha señalado en conferencia de prensa Rehn tras las presentación de las líneas maestras del informe. Las comunidades presentarán los ajustes a los que hizo referencia Rehn este mes de mayo. En la Seguridad Social, el Gobierno mantiene contra viento y marea que acabarán en equilibrio, pese al desfase creciente en cotizaciones sociales, pensiones y prestaciones por desempleo sobre lo presupuestado.

Con los planes de ajuste de las regiones ya sobre la mesa, el responsable de Economía de la Comisión ha aplazado al 30 de este mes, cuando el Ejecutivo europeo ofrecerá sus propuestas por países para el próximo semestre, una respuesta a la pregunta de si Bruselas impondrá más medidas de ajuste o, por el contrario, optará por dar más plazo. "Es en ese momento cuando podremos decir si son necesarias medidas presupuestarias adicionales o más bien cuántas medidas adicionales son necesarias", ha afirmado Rehn, que sin embargo hoy no ha querido dar ninguna pista sobre un posible retraso de los objetivos.

Las previsiones conocidas esta mañana son aún peor que las que dio la Comisión en noviembre pasado, cuando vaticinaba un desfase del 5,9% para 2012. Entonces no se tuvo en cuenta ni la notable desviación presupuestaria de 2011 ni el inicio de otra recesión. Pero tampoco el enorme ajuste que ha planteado el Gobierno, a través del Presupuesto de 2012 y de recortes en sanidad y educación, para contrarrestar esa situación y llegar este año a la meta fijada del 5,3%.
"Tiempos difíciles por delante".

Así es como abre Bruselas su informe sobre España, que le arma de razones pese a las declaraciones de hoy de Rehn para ampliar los plazos de reducción del déficit al sacrosanto 3% del PIB. Para el año próximo el déficit será del 6,3% del PIB, aunque ese dato es menos importante: las previsiones de la Unión no reflejan la anunciada subida del IVA, ni el calendario de reformas y recortes, ni las líneas maestraas del presupuesto para ese año que ya dispone Bruselas. En la evolución del PIB (-1,8%) y de la tasa de paro (24,4%) este año hay una coincidencia casi absoluta con las previsiones del Gobierno. No ocurre así con los vaticinios para 2013, más pesimistas: el paro escalaría, según Bruselas, al 25,1%. Y el PIB caería otro 0,3%, aún sin incluir el efecto de nuevos ajustes. La deuda pública se irá en 2013 hasta el 87% del PIB, muy cerca ya de la media europea, en lo que supone el final de una de las únicas ventajas comparativas de las que ha disfrutado España desde que arrancó la crisis.

Los datos son demoledores y demuestran que la austeridad a rajatabla provoca los mismos efectos en Grecia que en Portugal o España. La recesión es peor de lo esperado.  El desempleo se acerca a toda velocidad a los seis millones de parados. La desconfianza en la banca española está en máximos. Y la gran bandera del Gobierno del PP, el rigor fiscal, ni siquiera da los frutos esperados: frente al objetivo del 5,3% para este año, el déficit se irá hasta el 6,4%; en 2013, el objetivo del 3% es prácticamente inalcanzable. Sin ajustes adicionales, se marcharía, según Bruselas, hasta el 6,3%. Y si el Gobierno hace todo lo que está en su mano para bajar a ese 3%, sería una especie de suicidio económico, según muchos analistas. "La contracción de la economía española alcanzará su máximo nivel en el segundo semestre de 2012, al reflejar el impacto de los esfuerzos de consolidación. La tasa trimestral del PIB podría volver a ser positiva en 2013, pero eso  [la salida de la recesión] está sujeto a las futuras medidas de ajuste", reza el informe de la Comisión. Bruselas advierte además que la reforma laboral, bien recibida por los funcionarios europeos, añade incertidumbre en los próximos meses: "Provocará un crecimiento más moderado, incluso reducción de salarios y más destrucción de empleo a corto plazo".

La Comisión Europea ya ha dado a entender que España, al igual que otros países, podría obtener un año más de margen para suavizar la senda de reducción del déficit a la vista de que parece inalcanzable. De esa manera, el 3% para 2013 se retrasaría hasta 2014. España cumple todas las condiciones que exige la UE (básicamente, una recesión profunda y duradera y la adopción de medidas de recortes y de reformas), pero eso no lo es todo: Bruselas exige un quid pro quo para que eso ocurra, con varias condiciones necesarias. A saber: auditorías independientes para todo el proceso de reestructuración bancaria; rapidez en todo ese proceso, empezando por Bankia; un control férreo de las cuentas de las comunidades. Y lo más importante: la Comisión exige que haya voluntad política por parte de España y de sus socios, y ni siquiera el Gobierno español ha dado muestras de querer esa flexibilidad. Rehn aseguró en la conferencia de prensa que a finales de este mes se decidirá si se amplía el plazo para cumplir el objetivo de déficit o se requieren nuevas medidas de ajuste

“¿A qué espera España para pedir esa flexibilización ahora que también otros países van a necesitarla? ¿A qué espera para presentar todas las medidas que ha anunciado en un solo paquete que demuestra que encara los problemas con contundencia?”, se pregunta una alta fuente comunitaria. Fuentes del Ministerio de Economía aseguraron a este diario el pasado sábado, cuando Bruselas dio muestras de una posible flexibilización, que España “va a cumplir con el 5,3% este año y con el 3% el año próximo, aunque la Comisión flexibilice los objetivos de déficit”.

Fuente El País.