Una exposición celebra la expresión artística del pueblo libio contra el régimen de Muamar el Gadafi. Desde que empezaron las primeras revueltas en Bengasi en febrero del año pasado, comenzaron a multiplicarse como un antídoto contra ese veneno las pintadas en muros de toda la ciudad.
El dictador todavía tenía poder y representaba una amenaza, sin embargo, las caricaturas de Gadafi se encontraban en varios rincones de la ciudad. Por cada estatua o retrato destruido, aparecían decenas de pinturas ridiculizándolo, denigrándolo.
Hoy, cuando los libios se preparan para las elecciones generales que se celebrarán en junio, las principales ciudades siguen cubriéndose de pintadas, de murales, de grafitis.
Mirá las imágenes en esta galería de fotos de El País.