"Los seis eran muy jóvenes entonces y mezclan aquellos 74 días de contienda con anécdotas posteriores, como aquel partido del Mundial 86 en México en el que la 'Mano de Dios' de Maradona devolvió a los argentinos, como en un espejismo, el orgullo perdido".
Así comienza el informe publicado por El Mundo en españa para recordar los 30 años de la guerra de Malvinas.
"En Argentina se vivió como si fuera la revancha de la guerra. Suena idiota, porque hubo 1.000 muertos, pero en esa época yo también lo viví como tal", rememora Fede Chicou (1975), un músico y cámara bonaerense residente en Madrid, que durante los enfrentamientos tenía sólo siete años. "Me acuerdo de ir con mi madre y mis hermanas a un club donde se juntaban víveres y ropa para los chicos que estaban en las islas. Ninguno tenía más de 18 años ni preparación para combatir, todos estaban cumpliendo el servicio militar". Después se supo que no les llegó nada, ni siquiera las cartas que les enviaban sus familias: "Es un territorio inhóspito y no les daban las provisiones que les correspondían. Hubo muchos casos de hipotermia y amputaciones por frío. Si hasta los fusiles que utilizaban (el FAL, de fabricación nacional) se congelaban y se doblaban los caños".