Holanda: el Gobierno decide mañana si llama a elecciones anticipadas

Las negociaciones para reducir su déficit público, entre la coalición de centro derecha y su aliado en la cámara baja del Parlamento, el partido de extrema derecha PVV, fracasaron ante la negativa del líder del mismo, Geert Wilders, a aceptar recortes para reducir el déficit, que el pasado año se situó en el 4,7% del PIB (5,1% en 2010), aunque sigue superando el techo europeo del 3%. Mañana es el día clave para el ejecutivo.

El gobierno holandés decide en un consejo de ministros extraordinario convocado para este lunes si convoca elecciones legislativas anticipadas tras el fracaso de las negociaciones para reducir su déficit público.

"Mañana (lunes), el primer ministro Mark Rutte discutirá la situación con su gobierno. Cuento con que convoque oficialmente la celebración de elecciones", declaró a la AFP Rene Tissen, profesor de economía política de la Universidad de Nijenrode, cerca de Utrecht (centro).

Las negociaciones entre la coalición de centro derecha y su aliado en la cámara baja del Parlamento, el partido de extrema derecha PVV, fracasaron ante la negativa del líder del mismo, Geert Wilders, a aceptar recortes para reducir el déficit público, que el pasado año se situó en el 4,7% del PIB (5,1% en 2010), aunque sigue superando el techo europeo del 3%.

Las negociaciones iniciadas el 5 de marzo estaban destinadas a concertar un ahorro de 16.000 millones de euros para 2013 para respetar las reglas europeas en materia de déficit público, pero Wilders se negó a aprobar estas medidas que habrían contribuido, según él, a reducir el poder de compra de los holandeses.

Según datos de la oficina central de planificación (CPB), cuyas cifras son utilizadas por La Haya para la elaboración del presupuesto, las medidas propuestas habrían ocasionado una caída del 2,5% del poder de compra en 2013.

El paquete de medidas propuesto preveía entre otras cosas una ligera subida del IVA, la congelación de los salarios de los funcionarios y la reducción del presupuesto para sanidad y de la ayuda a los países en desarrollo.

"Las elecciones parecen evidentes", declaró el sábado Mark Rutte, precisando que había convocado un consejo de ministros excepcional para el lunes por la mañana para analizar el asunto.

El partido de Geert Wilders, euroescéptico e islamófobo, apoyaba hasta ahora al gobierno en el Parlamento, lo que le garantizaba una mayoría de 76 de los 150 escaños de la cámara baja hasta la dimisión el 21 de marzo de un diputado PVV, que ha pasado al grupo independiente.

Si la mayoría de los analistas estiman que la celebración de elecciones anticipadas después del verano es inevitable, las opiniones divergen sobre las consecuencias para Holanda, uno de los cuatro países de la zona euro a los que las agencias de calificación no le han rebajado la máxima nota, la triple A.

"Sería un desastre para la economía de Holanda", dijo a la AFP Arnold Heertje, un profesor de economía retirado, que advierte que ello aumentaría el desempleo, y haría caer el crecimiento y las inversiones.

En funciones desde octubre de 2010, el gobierno minoritario de Mark Rutte se formó al término de las elecciones anticipadas organizadas a la caída, en febrero de 2010, del ejecutivo del ex primer ministro Jan Peter Balkenende por desacuerdos en el seno de la coalición sobre la prolongación de la misión holandesa en Afganistán.