El Banco Popular de China (emisor) anunció hoy que, a partir del lunes, ampliará el margen de fluctuación del yuan con respecto al dólar al 1 por ciento, frente al límite del 0,5 por ciento vigente hasta ahora.
Así lo informó este sábado el banco a través de un comunicado emitido en su página web, en el cual justifica su decisión en el "desarrollo del mercado de divisas de China y el fomento de la capacidad de fijación de precios y de la gestión de riesgos de los agentes del mercado".
El anuncio se produce un mes después de que el gobernador de la entidad financiera, Zhou Xiaochuan, afirmase que el país asiático estaba considerando la ampliación "apropiada" del margen de fluctuación del yuan, una moneda infravalorada según creen los principales socios comerciales de la segunda economía mundial.
A diferencia de la mayor parte de las monedas principales del mundo, cuyo valor se fija en función de la oferta y la demanda, en el caso de China es el Banco Popular de China el que establece la tasa diaria del yuan.
La decisión, tal y como apunta el banco, ha sido tomada con vistas a adaptarse a la demanda del desarrollo del mercado y se ha impulsado por la mayor madurez operativa de las entidades comerciales, cada vez "más capaces de gestionar sus riesgos".
China asegura que uno de los objetivos es, con el paso del tiempo, adoptar un sistema de fluctuación libre para que el yuan sea totalmente convertible.
Zhao Qingming, analista financiero chino, apuntó al respecto que la medida ayudará a "mantener la tasa de cambio del yuan a niveles estables", según la agencia oficial Xinhua.
En la misma línea, un directivo del Banco Industrial chino señaló que la iniciativa "ha sido anticipada durante mucho tiempo" y que espera que, en aproximadamente diez meses, el margen sea ampliado al 2,5 por ciento.
Para muchos expertos, se trata de un "movimiento simbólico" que denota que la era de la rigidez de la moneda "ha llegado a su fin", aunque en otros círculos hay cierto escepticismo acerca de que eso vaya a ser posible en el corto o medio plazo.
Desde junio de 2010, Pekín permite que el yuan fluctúe aproximadamente un 0,5 por cierto respecto al dólar.
El crecimiento económico de China se ha ralentizado hasta el 8,1 por cierto en el primer trimestre de 2012 con respecto al mismo periodo de 2011, ocho décimas menos que en el último cuarto del pasado año, según informó ayer la Oficina Nacional de Estadísticas.
Plan de estimulo
La desaceleración del crecimiento de China generará expectativas de un movimiento hacia políticas de estímulo más enérgicas. De hecho, ya está en marcha un sigiloso estímulo.
El crecimiento del producto interno bruto de China en el primer trimestre se desaceleró a 8,1% comparado con un año atrás, un considerable descenso frente al 8,9% en el cuarto trimestre del 2011. Sobre una base secuencial, el panorama es incluso peor. Frente al trimestre anterior, el crecimiento cayó a una tasa anualizada de 7,4%, lo que se compara con 7,8% en el trimestre anterior y es inferior a la meta del gobierno para el año, de 7,5%, informa en su edición de hoy el diario The Wall Street Journal.
La merma en la construcción y una débil demanda de Europa fueron los principales factores que contribuyeron a la caída de la tasa de crecimiento. Pero eso también le dio al consumo local una oportunidad para brillar.
El consumo contribuyó con 76% al crecimiento del primer trimestre, por encima de 51,6% en 2011 y del promedio de 41,6% de la última década. La contribución de las inversiones retrocedió a 33,4% desde 54,2%. Aún es muy pronto, pero esa es una señal de que China podría estar trasladándose hacia un modelo de crecimiento más equilibrado y sustentable.
También hay indicios de que la política está desplazándose de manera más decisiva hacia una modalidad pro crecimiento. Los préstamos nuevos escalaron en marzo a 1,01 billones de yuanes (US$160.000 millones), un considerable incremento frente a los 710.000 millones de yuanes en febrero. Los mercados están esperando que el gobierno tome medidas contundentes como recortes de las tasas de interés o ajustes a los requisitos de reservas para fomentar el crédito.
El abrupto aumento del crédito en marzo muestra que tal vez no sea necesario. El trabajo sigiloso del banco central para mitigar las condiciones en los mercados financieros también dio resultado. Eso es evidente en las tasas de interés interbancarias, las cuales han caído hasta un promedio de 3,3% en marzo y abril, desde 4,5% en enero y febrero, señal de que las condiciones de liquidez para los bancos son más relajadas.
El gobierno también está ampliando el gasto público lo que contrarresta en parte la caída de las inversiones en el sector privado. Los depósitos fiscales cayeron en 405.000 millones de yuanes en marzo. Ese fue el mayor retroceso hasta la fecha para cualquier mes menos diciembre, el mes en que las dependencias del gobierno vacían sus depósitos de fondos no gastados para el año. Eso apunta a que ya está en marcha un miniestímulo mientras el gobierno actúa para brindar apoyo al crecimiento.
Fuente: EFE y The Wall Street Journal