Los republicanos viven hoy su "Supermartes", en el que 10 estados votan en primarias para elegir al aspirante presidencial del partido que enfrentará en las elecciones de noviembre al presidente demócrata, Barack Obama.
En la hora señalada, Mitt Romney espera confirmarse como candidato inevitabile.
El ex gobernador de Massachusetts y millonario mormón, que ha recibido el sostén "in extremis" de algunos "pesos pesados" del partido Republicano, ha ido ganando terreno en los últimos días a su principal contrincante, Rick Santorum. Según los últimos sondeos relativos a Ohio, donde se disputará el principal reto del día, Romney consiguió borrar la ventaja de dos dígitos que tenía el ex senador ultracatólico de Pennsylvania. Ahora, ambos al parecer están empatados.
El ex gobernador de Massachusetts, considerado el "predestinado" pero que hasta ahora no ha logrado meterse en el bolsillo al electorado más conservador, está disfrutando sin embargo de nuevo impulso gracias a una racha de cinco victorias consecutivas: Maine, Airzona, Michigan, Wyoming y Washington.
En el "Supermartes" hay en juego 437 delegados, que se asignarán en los diez estados. Los escenarios posibles pueden resumirse en tres: el más plausible es que Romney aumente su distancia sobre Santorum y se lance hacia un "sprint" final, claramente a la cabeza de la carrera.
El segundo es el que pondría en crisis al partido Republicano, es decir que con un enésimo y sorpresivo triunfo, Santorum recupere la diferencia con Romney y abra de nuevo la contienda. Y el tercero, es aquel en el que todos ganan delegados. En este último caso Romney seguiría en "pole position" pero demostrando que sigue sin convencer y sin disipar del todo las dudas en torno a su candidatura. Inútil decir que estos dos últimos escenarios serían los preferidos por el staff del presidente demócrata Barack Obama, que aspira a la reelección en las presidenciales del 6 de noviembre.
Hoy se vota en estados muy distintos, incluidos algunos del profundo sur como Georgia, donde Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de representantes, es favorito. Ron Paul, el cuarto y último precandidato republicano, podría conseguir en el "Supermartes" su primera victoria, ya que puede ganar en Alaska y quizás en Dakota del Norte. Sus posiblidades de convertirse en el candidato presidencial son más que remotas pero su objetivo es lograr la atención de los medios para difundir sus ideas orgullosamente minoritarias.
Santorum, el único precandidato capaz de preocupar seriamente a Romney, tendría las cosas más fáciles si Gingrich decidiese tirar la toalla y abandonar la contienda, pues de este modo los votos conservadores confluirían en él. El principal terreno de desafío es Ohio, uno de los estados que suelen ser decisivos a la hora de declarar ganadores en la lucha por la Casa Blanca, que mañana asigna 66 delegados de manera proporcional. "Lo que hace Ohio, lo repite la nación", es el viejo dicho que se repiten en todos los mitines.
Fuente: Ansa Latina.
Super martes republicano en EEUU: Mitt Romney confía en un triunfo
El ex gobernador de Massachusetts y millonario mormón, que ha recibido el sostén "in extremis" de algunos "pesos pesados" del partido Republicano, ha ido ganando terreno en los últimos días a su principal contrincante, Rick Santorum.