México emula la receta electoral de EEUU para "fabricar un Obama"

Luz verde a la pre campaña por las presidenciales del próximo mes de julio; el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, es el líder en los sondeos. Por primera vez una mujer se postula a la jefatura del Estado.

Josefina Vazquez Mota, precandidata del Partido Acción Nacional.
Josefina Vazquez Mota, precandidata del Partido Acción Nacional.

Mientras en una fría mañana de febrero caía aguanieve en el Capitolio en Washington DC, tres estrategas de Obama se reunieron cerca de las resplandecientes olas de color turquesa en el Caribe y comenzaron a mostrar algunas de sus estrategias a cientos de candidatos mexicanos a cargos públicos y personal de campaña, cada uno de los cuales pagó 900 dólares por conocer sus tácticas más exitosas.

"La gente me dice 'nos gustaría que hicieran un Obama con nosotros''', dice el veterano consultor demócrata Jim Margolis.

Cientos de políticos mexicanos que compiten este año por cargos públicos, desde alcalde hasta presidente, están dispuestos a copiar el estilo de campaña electoral estadounidense con la esperanza de generar el tipo de entusiasmo que llevó a un desconocido a la Casa Blanca hace cuatro años. Se calcula que hay unos 1.000 millones de dólares para gastar en las elecciones en México, con lo cual los consultores estadounidenses ven una lucrativa oportunidad.

"Hacer un Obama'' puede ser difícil en una democracia que prohibe las campañas negativas y la recaudación de fondos y donde sólo uno de cada tres electores tiene acceso a internet. Sin embargo, las bases son las mismas: los candidatos se deben ganar la confianza de los votantes y necesitan la tecnología para atraerlos.

"Para hacerse notar, se debe tener un mensaje real y verdadero, auténtico y creíble'', dijo Margolis a la multitud.  "Debe estar enfocado a los votantes y llegarles en sus propios términos''.
En las últimas elecciones presidenciales de México hace seis años, Twitter todavía no funcionaba, Facebook lo usaban sólo unos pocos miles de estudiantes en Estados Unidos y el iPhone era sólo un rumor.

Este año, los candidatos presidenciales están desarrollando aplicaciones para el teléfono, escribiendo páginas en Wikipedia y lanzando canales de YouTube.

Sin embargo, sólo un 30% de los mexicanos utilizan internet, comparado con el 80% en Estados Unidos y las tácticas tradicionales también perduran.

Sudorosos partidarios gritan lemas con megáfonos, brillantes banderines de plástico se alinean en las calles y los mítines cuentan con los ingredientes esenciales: tacos de pollo picantes, humeantes tamales rellenos de carne de cerdo y los pasteles azucarados.

"Hemos aprendido mucho de Estados Unidos, pero todavía tenemos que hacer algunas cosas a nuestra manera'', dijo Alejandro González, asesor de la creativa campaña de la primera mujer aspirante a la presidencia, Josefina Vázquez Mota (foto). Ahora que Vázquez Mota se encamina a las elecciones del 1 de julio, González dijo que están viendo la estrategia que Barack Obama usó en 2008 en los medios sociales, ofreciendo una imagen cálida y cuidada que está constantemente bajo escrutinio: ¿Muy delicada? ¿Muy ruda? ¿Muy agresiva?.

Igual que los anuncios en video que Obama envió directamente por correo electrónico a sus partidarios, Vázquez Mota, quien promete hacer más seguro a México, también cuenta con videos exclusivos en YouTube que pueden ver sólo quienes se registren en su página en internet. En su sitio en Facebook una aplicación digital automáticamente indica dar clic en su rostro para mostrar que "Me Gusta''. Los visitantes también pueden bajar archivos con la leyenda "Yo voy con Josefina'' para imprimirlos en camisetas o botones.

Su rival, Enrique Peña Nieto (foto abajo), líder en los sondeos y quien promete revitalizar la economía y crear nuevos empleos, escribe en blogs sobre tasas de asesinato y su amor al país y responde directamente a los mensajes en Twitter.

Peña Nieto es el que está más comprometido en términos digitales con 1,6 millones de ``Me Gusta'' en Facebook, pero Vázquez Mota está cerca con 1,2 millones, comparado con sólo unos cientos de miles que tenía en enero.

Estos "Me Gusta'' podrían convertirse en votos y Vázquez Mota ha ganado apoyo importante en sondeos recientes. En un país donde los candidatos necesitan unos 18 millones de votos para ganar la presidencia, estos seguidores en Facebook podrían cambiar el sentido de la elección. El candidato del tercer partido más importante, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien tiene 17% de apoyo en las encuestas, también se está poniendo creativo en las redes: su página en internet transmite en vivo los discursos importantes y con un clic los usuarios pueden enviar el video a sus amigos o indexarlos en sus propias páginas online.

LA EXPORTACIÓN DE LAS CAMPAÑAS ELECTORALES DE ESTADOS UNIDOS

La exportación de las campañas electorales de Estados Unidos comenzó en la década de 1980, mucho antes de que los políticos adoptaran internet y ahora al menos 110 estrategas políticos estadounidenses están compitiendo por unos 5,300 millones de dólares en campañas en el extranjero, principalmente en países en desarrollo.

"Es un negocio de exportación. Estamos dejando huellas por la forma como hacemos las cosas en países de todo el mundo'', dijo Tom Edmonds, jefe de la Asociación Internacional de Consultores Políticos.

En 2008, después de que los demócratas ganaran la presidencia, "comenzamos a percibir mucho interés por parte de México'', relató Anita Dunn, que fue jefa de prensa de Obama. "La gente quería saber con todo detalle cómo lo habíamos logrado''.

El consultor Daniel Paredes Tuyo, que trabaja para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Peña Nieto, dijo que los "estadounidenses realmente saben cómo navegar por los medios masivos de comunicación y lograr que su mensaje llegue a los electores''.

En México esto se volvió crucial después de las reformas electorales de 2007 provocadas por un fiasco en el conteo de votos en las elecciones de 2006 que incluyeron una orden judicial de un recuento y acusaciones de fraude. Las estrictas nuevas leyes prohibieron las campañas hasta el 30 de marzo y a los candidatos comprar espacios publicitarios. En su lugar, las estaciones de radio y televisión deben otorgar tiempo para que los aspirantes lancen anuncios de 20 segundos. Además la recaudación de fondos está prácticamente prohibida y el gobierno paga 90% de los gastos de campaña.

Fuente: AP