El jefe del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), Gustavo Sarria, precisó que el traslado del ex presidente Alberto Fujimori a este establecimiento, el día de hoy, ya estaba programado. El médico precisó que el ex mandatario debía ser sometido a algunos exámenes debido a problemas vasculares que afectan su brazo izquierdo, provocándole hinchazón y adormecimiento.
El médico precisó que en 48 horas se conocerá el resultado de los exámenes cardiológico y físico practicados al ex mandatario, pero sí adelantó que su estado “es estable”. También informó que no hay cambios en relación a su situación oncológica. Respecto a su evidente pérdida de peso, explicó que es consecuencia de la depresión que padece.
Fujimori retornó a la sede de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) aproximadamente al mediodía, según informó el canal peruano N. “Su estado de salud está complicado desde hace dos días, está en evaluaciones (...) presenta problemas vasculares, no tiene nada que ver con el cáncer (que padeció), yo estoy con él”, dijo su médico personal, el congresista Alejandro Aguinaga.
El mandatario cumple condena en la sede de la Diroes por delitos de lesa humanidad y constantemente es evaluado por los médicos de este centro hospitalario, donde estuvo en noviembre último para un chequeo tras una caída sufrida en junio del 2011. Según un informe médico del año pasado, Fujimori es un paciente “crónicamente enfermo”, pero que “se encuentra estable” desde el punto de vista físico y neurológico.
Fujimori es una figura polémica en el Perú. Actualmente se encuentra cumpliendo condena de 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad y delitos de corrupción de su autoría. Ha sido calificado como autoritario por la prensa y parte de la población, y por algunos personajes públicos como dictador,2 principalmente a raíz del "autogolpe" de 1992. En 2004 la ONG Transparency International estimó en unos 600 millones de dólares la fortuna amasada ilegalmente por Fujimori durante los diez años que estuvo en el poder.3 De este dinero, sólo unos 160 millones han sido devueltos al Estado peruano a fecha de 2009.4 A fines del año 2000, al verse acorralado por diversos escándalos durante su gestión, viajó del Perú hacia Brunéi para asistir a la cumbre anual de la APEC, desde donde viajó a Japón, país en el cual pretendió a los pocos días dimitir a su cargo de Presidente a través de un burofax.
Sin embargo, fue destituido por "incapacidad moral" por el Congreso. Gracias a su doble nacionalidad, al principio pudo evadir las acusaciones judiciales que pesaban en su contra hasta 2005. El 6 de noviembre de 2005 Fujimori viajó a Chile, donde fue detenido al día siguiente por las autoridades de aquel país; se inició entonces, a instancias del gobierno peruano, el 11 de noviembre del mismo año, un proceso de extradición en su contra. El 21 de septiembre de 2007, la Corte Suprema de Chile aprobó la petición del poder judicial del Perú para extraditarlo.
El 7 de abril de 2009, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por su responsabilidad en los delitos de asesinato con alevosía, secuestro agravado y lesiones graves, tras ser hallado culpable intelectual de las matanzas de Barrios Altos, en 1991, y La Cantuta, en 1992, cometidas por un escuadrón del ejército conocido como el grupo Colina, así como del secuestro de un empresario y un periodista.
Fujimori apeló la sentencia pero ésta fue ratificada en enero del 2010. Previamente, Fujimori ya había sido hallado culpable por el ilegal allanamiento de morada en la vivienda de Trinidad Becerra, esposa de Vladimiro Montesinos y condenado a seis años de privación de libertad. El 20 de julio del 2009 Fujimori fue condenado a otros siete años y medio de cárcel al ser hallado culpable de peculado doloso, apropiación de fondos públicos y falsedad ideológica en agravio del estado.