Hugo Chávez tiene previsto regresar hoy a Cuba para someterse a una nueva operación contra el cáncer, cuya gravedad puso de manifiesto al designar como sucesor y heredero político al vicepresidente Nicolás Maduro, dejando a Venezuela sumida en la incertidumbre.
La cuarta intervención quirúrgica del mandatario desde mediados de 2011 tendrá lugar en los próximos días en La Habana, con perspectiva incierta, dado que Chávez marcó el camino a seguir en caso de que no pueda reasumir la presidencia el próximo 10 de enero, tras su resonante reelección en octubre.
Chávez, que ha manejado todo lo relativo a su enfermedad como un secreto de Estado, sólo dijo el sábado, al anunciar al país que sufría una nueva recurrencia, que la intervención era "absolutamente imprescindible" por la aparición de células malignas en la misma zona donde está localizado el cáncer.
El mandatario, de 58 años y desde hace 14 en el poder, solicitará este domingo a la Asamblea Nacional permiso para ausentarse del país por un tiempo indefinido.
"Yo necesito retornar a La Habana mañana (domingo)", dijo el sábado un solemne Chávez, gran aliado político y amigo del líder cubano Fidel Castro.
Una convocatoria popular está prevista en el centro de Caracas para que sus simpatizantes expresen su apoyo al presidente, que en estos momentos goza de una popularidad superior al 60%.
"Ojalá que se cure y continúe en ese proceso revolucionario que es tan necesario hacerlo con él", deseó Luis Pinto, un abogado y docente de 61 años, en la plaza Bolívar donde estaba convocada la concentración para más tarde.
También las redes sociales hervían con mensajes de apoyo a través de etiquetas como "ahora con Chávez más que nunca".
Chávez, al frente del país con las mayores reservas de crudo del mundo, designó sucesor a su vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores, el ex sindicalista del metro de Caracas, Nicolás Maduro, de 49 años, quien ocuparía su cargo hasta la convocatoria de nuevas elecciones y sería en éstas candidato del oficialismo.
"Elijan a Maduro como presidente de la República, se lo pido desde mi corazón", dijo Chávez al referirse a una eventual inhabilitación.
"Queda totalmente clara la ruta de sucesión de la revolución venezolana", dijo el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, para quien la designación de Maduro es una "orden indiscutible" para el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), mayoritario en la Asamblea Nacional.
Chávez, que antes de la enfermedad se planteaba gobernar hasta 2031, insistió en la importancia de la "unidad" en el seno de su campo para sacar adelante su revolución -que ha dirigido de forma personalista- y plantea virar definitivamente hacia el socialismo.
La Constitución venezolana establece que si ocurre la falta absoluta del presidente antes de la toma de posesión - prevista el 10 de enero - se deberá proceder a nuevas elecciones en un periodo de 30 días y mientras tanto asumirá el cargo el presidente del Parlamento.
El presidente del parlamento es Diosdado Cabello, un ex militar de línea dura que participó en una fracasada tentativa golpista de Chávez en 1992 y exgobernador del estado Miranda, derrotado en las elecciones de 2008 por el actual líder de la oposición, Henrique Capriles.
Sin embargo, Chávez dijo el sábado que Maduro se encargaría de ejercer la presidencia hasta el 10 de enero en ese supuesto caso.
Si la falta se produce en los primeros cuatro años de mandato, se convocará igualmente a elecciones y ejercerá la presidencia temporalmente el vicepresidente.
Maduro, que funge desde hace más de seis años como canciller de Venezuela, fue nombrado vicepresidente por Chávez pocos días después de que el mandatario resultara reelecto y gozaría del apoyo de los dirigentes de Cuba, aliada estratégica de Venezuela, según analistas.
El nuevo embate del cáncer tiene lugar dos meses después de que Chávez fuera reelegido holgadamente al término de una campaña atípica con pocos mitines y en la que sin embargo hizo enormes esfuerzos por parecer curado.
En una entrevista con la AFP a días de las elecciones, el presidente dijo sentirse recuperado y con fuerzas para un nuevo mandato de seis años.
No obstante, hasta el viernes, cuando regresó de un tratamiento médico en Cuba, se había eclipsado de la vida pública durante 22 días. Ya antes, Chávez, un presidente hiperactivo antes de su enfermedad, había comparecido con aspecto cansado.
El domingo, el presidente boliviano, Evo Morales, ideológicamente afín a Chávez, expresó su solidaridad y se mostró confiado en que "esta nueva batalla por la vida también será vencida".
La recaída de Chávez podría por otro lado impactar en las elecciones de gobernadores, previstas para el próximo domingo y en las que el oficialismo aspira a revalidar el control en la mayoría de Estados y arrebatar a la oposición sus principales feudos.
"El impacto electoral del anuncio de Chávez no es fácil de determinar: los suyos quedan desvalidos, pero el impacto emocional será fuerte", aseguró el analista venezolano Carlos Blanco, precisando que hay que "esperar unos días" para calibrar los efectos de la enfermedad presidencial en el electorado.
Chávez encara una operación incierta en Cuba
El presidente venezolano está grave. Ayer anunció que el cáncer regresó y hoy se instala en La Habana. Profunda preocupación en sus seguidores.