El gobierno francés presentó hoy una propuesta de ley para legalizar el matrimonio y las adopciones de las parejas de gays y lesbianas, a pesar de la fuerte oposición de los líderes religiosos y los partidos de derechas.
El Ejecutivo socialista de François Hollande pretende presentar el proyecto de ley al Parlamento el próximo año. La propuesta modifica la definición de matrimonio en el código civil, pasando de ser la unión de "un hombre y una mujer" a la unión de dos personas.
La nueva legislación concedería a las parejas de homosexuales más derechos que las actuales uniones civiles, incluido el derecho a adoptar niños y a heredar propiedades del cónyuge.
Hollande presentó la propuesta a su gabinete asegurando que representa un "avance no sólo para unos pocos, sino para toda la sociedad", según le citó su portavoz gubernamental, Najat Vallaud-Belkacem.
Durante su campaña electoral, Hollande se había comprometido a seguir el ejemplo de Holanda y España en este aspecto. Su proyecto de ley llega precisamente un día después de que en España el Tribunal Constitucional avalase la legalidad del matrimonio homosexual, aprobado en 2005 bajo el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y recurrido por el conservador Partido Popular de Mariano Rajoy, entonces en la oposición y ahora en el gobierno.
Las encuestas muestran cómo una amplia mayoría de la población francesa está a favor de los matrimonios homosexuales, aunque son menos quienes aprueban la adopción por parte de parejas de gays o lesbianas.
Según una encuesta de Ifop publicada el miércoles, el 65 por ciento de los franceses estaría a favor del matrimonio homosexual y el 52 por ciento respaldaría también la adopción. Una encuesta de BVA muestra un apoyo del 50 por ciento a las adopciones por parte de homosexuales.
La Unión por un Movimiento Popular (UPM), partido de centro-derecha, y otras formaciones de derechas prevén organizar un movimiento de resistencia contra la medida.
La semana pasada, durante una conferencia de los obispos católicos en Lourdes, el cardenal Andre Vingt-Trois calificó el matrimonio homosexual de "vergüenza" que haría "temblar uno de los fundamentos de nuestra sociedad". Líderes judíos y musulmanes también condenaron la iniciativa del gobierno.
Fuente: Dpa.