El mayor sindicato de Portugal, la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), ha convocado una huelga general para el próximo 14 de noviembre.
La organización insta a los ciudadanos del país a protestar contra la política de ajustes del Gobierno luso.
La declaración de la CGTP se da unas horas después de que el ministro de Finanzas del país, Vitor Gaspar, anunciara un incremento del impuesto sobre la renta que entrará en vigor en 2013. Asimismo el alto funcionario anunció que las medidas de austeridad incluyen la introducción de un “impuesto extraordinario” del 4%.
Portugal es uno de los países de la Unión Europea más afectados por la crisis financiera y está recurriendo a una política de grandes recortes para combatirla.
Desde que la crisis de la deuda soberana europea se agudizó en Portugal a finales de 2010, el país ha vivido ya tres huelgas generales, la primera de ellas, el 24 de noviembre de 2010, contra el entonces jefe del Ejecutivo socialista José Sócrates.
Exactamente un año más tarde, se celebró otro paro general, cuando ya gobernaba Passos Coelho tras vencer las elecciones anticipadas de junio de 2011 y el país estaba bajo las duras condiciones impuestas a cambio de su rescate financiero. Esas dos huelgas las organizaron conjuntamente la CGTP y la UGT, pero la siguiente, el 22 de marzo del 2012, solo tuvo el respaldo de la CGTP.
La central sindical comunista ha alertado en los últimos meses que las subidas de impuestos solo sirven para empobrecer a los trabajadores y ha exigido políticas que fomenten el crecimiento y eviten la subida constante del desempleo, que llegará al 16,4 % el próximo año, según los cálculos hechos este miércoles por el Gobierno.
Mientras la CGTP convocaba la huelga general, el fuerte aumento de impuestos anunciado por el Gobierno portugués fue rechazado de forma unánime por todos los partidos de la oposición y por líderes de la central comunista y de la UGT.