"Sería lamentable si se derramara sangre árabe sobre suelo sirio para servir a intereses políticos extranjeros, después de que se hiciera evidente una conspiración contra Siria. El orgulloso pueblo sirio no tolerará una injerencia extranjera; hará frente a toda tentativa que atente contra su soberanía y la integridad de su territorio", señaló la Cancillería.
El opositor sirio Nawaf al-Bachir, jefe de la tribu más importante de Siria, ha amenazado desde Turquía con radicalizar la lucha contra el régimen si el Consejo de Seguridad no interviene para poner fin a la represión.
La misión de la Liga Árabe, que expira el día 19 debatirá el próximo domingo si prolonga su presencia en el país. Medios árabes de prensa han difundido que el Gobierno sirio no rechazaría la idea de una extensión, pero siempre y cuando se ajuste a lo acordado en el protocolo firmado, y no se contemplen exigencias que violen su soberanía e integridad.
El presidente estadounidense Barack Obama que se reunió este martes con el rey Abdullah de Jordania, afirmó que su país busca la manera de incrementar la presión internacional contra el Gobierno de Bashar al Assad.
Francia, por su parte, considera que "está muy lejos" de la realidad la propuesta de resolución de la ONU que sugirió Rusia, la cual propone que las acciones del Consejo de Seguridad no se limiten al Gobierno sino también al movimiento rebelde. Rusia, cuya única base militar en el Mediterráneo se encuentra en Siria, no aceptará el envío de tropas extranjeras al país.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon ha urgido no obstante al Consejo de Seguridad a tomar "acciones serias" contra Siria, donde la cantidad de víctimas mortales ha alcanzado niveles que consideró "inaceptables".
La violencia vinculada con el levantamiento civil que comenzó a mediados de marzo le ha costado la vida a más de 5.000 personas, según Naciones Unidas. Siria dice que "los terroristas" han causado la muerte de al menos 2.000 integrantes de sus fuerzas de seguridad, desde el inicio de las revueltas.
Siria gana tiempo en medio de la indecisión árabe
El Gobierno de Al Assad no descarta que continúe la misión de la Liga Árabe en el país, pero rechaza el despliegue de fuerzas. El jefe de una poderosa tribu opositora amenazó desde Turquía con radicalizar la lucha. La misión de la Liga Árabe, que expira el día 19 debatirá el próximo domingo si prolonga su presencia en el país. Medios árabes de prensa han difundido que el Gobierno sirio no rechazaría la idea de una extensión, siempre que se ajuste a lo acordado en el protocolo.