Polémico libro sobre Obama: paranoico, adicto y espía de la CIA

Una reconocida editorial estadounidense acaba de publicar un libro según el cual Barak Obama se habría convertido en un adicto a las pastillas para la ansiedad, estaría paranoico y habría espiado para la CIA cuando tenía 20 años. Pero la verdad es que suena a los republicanos operando.

Obama bajo la mira del periodismo.
Obama bajo la mira del periodismo.

El libro se llama “The Secret Life of Barack Hussein Obama” y es de autoría del periodista Mondo Frazier.

El mismo título, racista y malintencionado, nos da la pauta de que la historia encaja bien en una fantasía autoinducida por Sarah Palin, la otrora candidata a vicepresidente por el Partido Republicano y referente -si bien no activa en las actuales primarias republicanas- del movimiento ultra conservador y radical, Tea Party. El énfasis está en Hussein con la intención de prolongar el debate acerca de la verdadera nacionalidad y religión del presidente de USA y, por ende, sus verdaderas intenciones y lealtades, en pleno año electoral.

Ya entrados en la obra, el libro intenta mostrar que tras la imagen proyectada de Obama como alguien que mantiene su temple ante los avatares del complicado mundo que le toca liderar, se esconde una olla a presión que ya ha hecho mella en su estado emocional.

Cuenta Frazier que al inicio de su mandato, en el 2009, a Obama lo llamaban “Obama no drama”, por ser muy sereno. Hoy por hoy, su staff en la Casa Blanca teme sus frecuentes estallidos de ira, en los cuales les grita y regaña a sus subalternos. Obama estaría tan nervioso con las presiones de su cargo, que se fuma un cigarrillo tras otro (sin embargo, la historia oficial dice que ya no fuma). Su paranoia sería tal, que redactó la lista de sus enemigos que no otros que los republicanos.

La recesión, el desempleo, su baja popularidad y la campaña por la reelección, afirma el autor, han hecho del Presidente de la nación más poderosa del planeta un mar de nervios, que no sólo fuma un cigarrillo tras otro sino que asegura estar muy apegado a las pastillas para la ansiedad.

Pero claro, los 3 años de investigación sobre aspectos del pasado del Presidente invertidos por Frazier no han podido lograr que su historia pueda ser documentada correctamente. Frazier acusa a la prensa de su país de soslayar deliberadamente la historia.

Porque sí hay una realidad y es que la propia historia de Obama no se encuentra perfectamente documentada. Si de algo se han valido los enemigos de Obama para dañar su imagen es que su historia no puede ser probada paso a paso. Registros de varios lugares en que estuvo se han perdido o se encuentran sellados bajo 7 llaves. De igual modo, no es recordado en varios sitios donde su biografía oficial dice que vivió, y mucho se echa de menos que no hayan aparecido ni los amigos ni las novias de esos días. Obama mismo, además, no se ayuda mucho manteniendo en reserva, por ejemplo, los registros de su paso por la Universidad de Columbia, donde estudió Ciencia Política a comienzos de los años 80.

Frazier asegura que lo que el jefe de Estado oculta de esa época es su trabajo de doble agente de la CIA, la central de inteligencia estadounidense. En el verano de 1981, cuando tenía 20 años, Obama emprendió un viaje a Pakistán que duró 2 semanas, según él mismo lo contó en su autobiografía “Sueños de mi padre”. En dicha obra, Obama narra que era un muchacho en busca de su identidad, tan pobre, que usaba ropa comprada en tiendas de segunda mano. Frazier se cuestiona de donde es que sacó el dinero si es que efectivamente era tan pobre para emprender tan largo viaje.

Además, cuenta que descubrió que no se alojó propiamente en un sencillo albergue, sino en el lujoso Hotel Hilton International, de Lahore, donde conoció al futuro primer ministro y presidente Muhammad Mian Soomro, con quien se fue de cacería. ¿Cómo logró semejante contacto si era un don nadie?, se pregunta también el periodista. Luego del periplo de 15 días, supuestamente, Obama ingresó a Columbia University, pero como esos registros nadie los ha visto, el escritor deja la duda de que pudo haber estado en Pakistán durante más tiempo, en cumplimiento de alguna misión secreta.

Ante la falta de pruebas de la historia oficial, cualquier hipótesis alternativa parece viable. Pero pruebas, pocas.

Las librerías y las páginas de Internet están abarrotadas de este tipo de historias contra el Presidente, pero lo que llama la atención en este caso es que una editorial tan prestigiosa como Simon & Schuster, una de las 4 más grandes en lengua inglesa, le haya apostado, bajo su sello Threshold Editions, a este texto que contradice la narrativa oficial del gobernante, máxime en un año electoral. Pero claro, su negocio es vender libros, no contar la verdad.

Según Frazier, Obama se ha gastado US$ 2 millones en honorarios para borrar de los archivos detalles confusos de su pasado y tapar su incapacidad de presentar certificados de nacimiento, salud y de estudios comunes y corrientes.

En el 2005, por ejemplo, cuando Obama era senador viajó a Rusia como parte de una comisión encargada de examinar el programa de reducción de armamento nuclear. A la postre, los rusos lo detuvieron acusándolo de espía, pero no estadounidense, sino británico, nacionalidad que mantuvo hasta 1982, gracias a su padre, según él mismo lo admitió en el 2008 en su página Fightthesmears.com.

Los grandes medios no registraron el incidente como tampoco han registrado el provocador libro de Frazier, el cual de todos modos bien puede significar otra zancadilla en la aún incierta reelección de Obama.

Fuente: El Intransigente