La jueza Jacqueline Hogan Scola falló que es improbable que el uso de pentobarbital en lugar de tiopental, que ya dejó de fabricarse, ponga al condenado en riesgo de padecer dolor y sufrimiento al inyectarle luego el cóctel mortal.
David Waisel, anestesiólogo del Children's Hospital de Boston, había señalado en una audiencia que la nueva droga que sustituye al tiopental no estaba suficientemente probada como para asegurar que el reo quedara inconsciente antes de que se le suministraran los otros dos fármacos letales.
Sin embargo, el fallo de Hogan, que será remitido al Tribunal Supremo de Florida, echa por tierra este dictamen médico.
El Tribunal Supremo de Florida aplazó el 25 de julio la ejecución de Manuel Valle, de 61 años y de origen cubano, hasta el 1 de septiembre, a causa de las dudas que despertaba la nueva sustancia.
Los abogados de Valle, quien fue sentenciado a morir por el asesinato de un policía en el condado de Miami-Dade en 1978, aseguran que el pentobarbital puede someter a un intenso sufrimiento y dolor al reo que se va a ejecutar.
"El uso del pentobarbital expone al reo a un extraordinario riesgo", comparado con la anterior droga, afirmó el citado médico, ya que, agregó, el fármaco primero se usa como sedante y su capacidad para conducir a la inconsciencia no está bien probada.
El pentobarbital, conocido también como Nembutal, es usado hasta ahora en las ejecuciones con inyección letal en otros estados de EEUU.
La ejecución de Valle estaba fijada para el martes pero fue aplazada hasta el 1 de septiembre, a la espera de que la jueza Scola decidiera si era aceptable el uso de la nueva droga en dicho procedimiento.
Una jueza considera que una droga utilizada para la inyección letal es "aceptable"
Una jueza del condado de Miami-Dade, Florida, dictaminó que la nueva droga que quiere utilizarse en ese estado para la ejecución de un reo por inyección letal, en sustitución de otra, es "aceptable", informó hoy una fuente judicial. Un anestesiólogo consideraba que no estaba suficiente probada y haría sufrir a los condenados.