El también vicepresidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad explica las razones de la crisis, que ya es política, en su país. A nivel internacional, cree que la región está "muy bien parada" ante la incertidumbre de los mercados bursátiles.
-¿Cómo se explica lo que está pasando en Chile con las protestas de los estudiantes? ¿Es un problema político, económico, de educación?
-El eje del descontento es la educación. El modelo educativo chileno ha tenido problemas desde sus inicios y hoy eso se está expresando. Los estudiantes universitarios de clase media baja tienen un endeudamiento importante a la par del hecho de que la educación que recibieron no es la que todos esperábamos. Es un problema de financiamiento de deuda y calidad educativa que no garantiza que en un futuro puedas pagar lo que te costó la universidad. Lo que pasa en la educación superior es un reflejo de lo que pasa en la primaria y en la secundaria.
-¿Por qué estalla ahora el problema?
-Por dos motivos. Nunca en la historia de Chile hubo tantos estudiantes universitarios, tantos jóvenes entre 18 y 24 años. Hoy, el 51% de los jóvenes estudia en la universidad, casi un millón. Digo esto porque la pirámide poblacional ya se está revirtiendo y la sociedad chilena está envejeciendo. Éste es un tema de contexto muy importante. Segundo, los muchachos que salen de la facultad no tienen un empleo asegurado. Además, el mecanismo de financiamiento de los estudios universitarios estuvo mal pensado.
-¿Los distintos gobiernos no vieron venir esta crisis?
-No. No se pensó que iba a generar esta crisis, que la deuda de los estudiantes por sus estudios iba a ser tan trágica.
-¿No es una debilidad del modelo económico chileno?
-No, el modelo no ha fracasado. El sector estudiantil quiere un cambio de modelo educativo y plantea, como ejemplo, el de la Universidad de Buenos Aires, donde la educación básica es gratuita. Esto tiene su lado bueno y sus complicaciones en cuanto a cobertura y calidad de la docencia. Hay que mirar con más cuidado el financiamiento de la educación superior con 0% de tasas de interés en los créditos y atado al ingreso futuro del estudiante. El lucro de la educación superior en nuestro país es tremendamente alto y el Estado no tiene la capacidad para financiarla porque tiene que hacer otras cosas.
-¿No la tiene, aún con los ingresos del cobre? Chile gasta menos en educación pública con relación a su PBI que el resto de los países de la región.
-Se tiene que aumentar el gasto en educación pública. Es de 1,8% contra el 6% de otros países. Pero desde un punto de vista responsable económicamente hablando, la educación no puede ser gratuita para todos. Por supuesto hay que triplicar las becas para los estudiantes, la tasa de los créditos debe ser de 0%, hay carreras que valen miles de dólares. Pero creo que el problema de la educación en Chile está en la pre-básica, antes de la primaria, cuando el niño tiene entre 2 y 5 años.
-¿Por qué?
-Porque ahí se genera la segregación entre los que entran a entidades educativas privadas o públicas. Ahí arranca el problema. El talento está repartido aleatoriamente dentro de la sociedad. El Estado debe controlar la calidad educativa independientemente de tu nivel de ingreso. Si esto se encamina, muchos mecanismos financieros se empezarán a ordenar más adelante .
-Se habla de crisis política en Chile. El ex presidente Eduardo Frei dijo que el país está "al borde de la ingobernabilidad". ¿Es así?
-No creo que sea general. El gobierno actual, con alrededor del 20% de aprobación, no es confiable para los estudiantes para poder canalizar sus demandas. Tampoco lo es la oposición, con menos del 15% de respaldo de la gente. No hay para ellos un interlocutor para negociar. Mucha gente de clase media tiene empatía con los estudiantes porque también tiene sus problemas, ven que el Estado no está presente en otras áreas. El caso de la empresa La Polar y sus abusos financieros afectó a mucha gente.
-Volviendo al cuestionamiento del modelo chileno, ¿no faltó control al sector privado por parte del Estado?
-Ésa es una parte del diagnóstico. Se necesita un Estado encima de algunas áreas. Instituciones que estén fuera del gobierno, a nivel de superintendencia, que controlen. En la educación, esto no existe.
-¿Cómo ve a la región ante esta nueva crisis internacional?
-Nos toma muy bien parados. Casi todos los países somos casi monoexportadores, con precios de commodities muy altos. Si se cuidan las cuentas públicas, con estos grandes recursos que están entrando, estamos frente a una oportunidad única para hacerle frente a la tempestad.
-¿Mientras China siga creciendo podemos quedarnos tranquilos?
-Sí, y no hay evidencia de que China se vaya a desacelerar demasiado en los próximos dos o tres años. Está muy desacoplado de lo que pasa en el resto del mundo occidental. Es un gran demandante de nuestros productos y nos vemos favorecidos. De todas maneras, el sector financiero seguirá muy convulsionado.
-¿Hay que asustarse frente a algunos síntomas de desaceleración de Chile?
-No. Tienen un mercado local muy grande que brinda estabilidad. No quita que estemos preocupados y cuidemos las decisiones políticas y económicas; pero comparado con lo que pasa en Europa, es nada.
Fuente: America.infobae
"La educación no puede ser gratuita para todos los chilenos"
El economista e ingeniero de la Universidad de Chile, José Miguel Benavente, afirmó en una entrevista con Infobae América que el Estado debe controlar la calidad del modelo educativo, pero no financiarlo.